Destaca que García Ortiz y Pilar Rodríguez eran conscientes al filtrar el correo de que «revelaría el confidencial contenido del mismo»
11 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Estas son las diez claves del auto del juez Ángel Hurtado por el que procesa a García Ortiz.
—La tesis del juez es que el fiscal general reveló la información del correo del abogado de González Amador a la Cadena Ser por «indicaciones recibidas de Presidencia del Gobierno». García Ortiz facilitó el confidencial contenido de un correo electrónico de 2 de febrero de 2024, que de forma previa le había llegado a través de la fiscal jefe provincial de Madrid, también acusada. Este argumento contrasta con otro previo del juez, que en un auto de marzo dijo que la filtración no salió de la Moncloa.
—El carácter secreto del correo, según el juez, se debe a que contenía «información sensible relativa a aspectos y datos personales de un ciudadano, en una conversación privada entre letrado y fiscal que está sujeta a criterios de reserva y confidencialidad». Descarta así el testimonio del fiscal de delitos económicos Julián Salto, protagonista de ese correo, que rebajó a cotidianas esas conversaciones porque no se reveló «ningún secreto».
—La noticia de El Mundo publicada a las 21.29 horas del 13 de marzo de 2024, titulada «La Fiscalía ofrece a la pareja de Ayuso un pacto para que admita dos delitos fiscales», fue el origen de las gestiones del fiscal general para hacerse con el correo y dejar bien claro que, «la Fiscalía no había ofrecido ningún pacto».
—En esas conversaciones estaban Pilar Rodríguez y el fiscal responsable del caso de los delitos fiscales de González Amador, Julián Salto. La intención era conocer el cruce de correos con la defensa para hacer una nota de prensa y desmentir una información que estaba circulando.
—Entre esos correos estaba el del 2 de febrero de 2024, con el siguiente asunto: «Propuesta de conformidad penal en relación con un delito contra la Hacienda Pública», que concluye «reconociendo íntegramente los hechos (ciertamente se han cometido dos delitos contra la Hacienda Pública)».
Conscientes de revelar un secreto
—La finalidad, según el juez, era mandar toda la información recopilada al correo electrónico de García Ortiz, pero no al oficial, sino al particular, según él mismo le había indicado, como así hizo Pilar Rodríguez, para, a continuación, «acabar facilitándolo» a la cadena Ser, «conscientes ambos de que revelaría el confidencial contenido del mismo».
—La resolución agrega que, paralelamente, desde Fiscalía, y antes de que hubiera tenido difusión por otros medios el correo de 2 de febrero de 2024, se envió copia de él a Pilar Sánchez Acera, alto cargo de Presidencia del Gobierno, quien hizo uso de él, dando instrucciones a Juan Lobato, portavoz del grupo parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid, para que lo exhibiese contra la presidenta Díaz Ayuso.
—La supuesta vulneración del derecho de defensa de González Amador «fue asumida por los investigados, desde el momento que, a una información confidencial de la que tuvieron conocimiento por razón de sus respectivos cargos como fiscales, le dan una publicidad que no debió alcanzar al salir del ámbito de reserva para el que fue concebida».
—Los indicios de que hubo revelación de secretos quedan contenidos en los dos autos de entrada y registro de 30 de octubre de 2024 en los despachos del fiscal general y de la fiscal provincial. Admite el juez que el borrado del móvil de García Ortiz convirtió la diligencia relativa a su dispositivo en «inocua».
—La defensa de García Ortiz y de Pilar Rodríguez mantienen que los hechos no son constitutivos de revelación de secretos porque la información había sido difundida con anterioridad por algunos medios de comunicación. El magistrado no lo comparte y explica que un secreto «en el contexto jurisdiccional es un concepto asociado a la intimidad personal, que goza, por lo tanto, de una protección constitucional, con lo que queda garantizado el derecho de su dueño, para que sea él, exclusivamente, el que libremente elija a quien transmite su propio mensaje».