Los últimos mensajes que envió la educadora asesinada en Badajoz: «Estoy un poco nerviosa»

La Voz REDACCIÓN

ESPAÑA

Belén Cortés escribió al padre de uno de los menores implicados en el crimen para advertirle de que ambos planeaban fugarse: «Está un poco rebelde, con intención de irse con el otro»

14 mar 2025 . Actualizado a las 16:55 h.

«Buena noche, estoy un poco nerviosa. Voy a encauzar el turno y luego te cuento». Este fue uno de los últimos mensajes que envió Belén Cortés, la educadora que fue asesinada en un piso tutelado de Badajoz a manos, presuntamente, de dos chicos de 14 y 15 años que cumplían en él medidas judiciales. Eran poco más de las nueve de la noche cuando Belén escribió este mensaje, cuyo destinatario era precisamente el padre del de 14 años. Después, pasadas las diez y media, agentes de la Policía encontrarían su cuerpo con signos de haber sido brutalmente golpeada y asfixiada.

Según revelan estos mensajes, a los que ha tenido acceso el diario El País, Belén estaba preocupada esa noche por una posible huida de los menores. Precisamente, ambos acababan de volver al hogar, después de protagonizar una huída la semana anterior. «Está un poco rebelde, con intención de irse con el otro», advirtió de nuevo Belén, poco antes de las diez de la noche, al padre del menor. Hacía solo diez minutos le había trasladado lo mismo a su novio: «Están intentando largarse». A las 22.04 horas consta su última comunicación con el progenitor de uno de los menores: «He conseguido que se meta en la cama, a ver si le hace efecto el jarabe». Él responde: «Estoy de los nervios. Mañana hablo con la Junta». «¿Mañana va al instituto?», insistía. Belén Cortés nunca contestaría.

La cuidadora fue encontrada en el piso superior, en una habitación que era en la que solía trabajar, una especie de despacho. La policía no sabe cómo se desencadenó la discusión, pero fue atacada y le quitaron varios objetos, entre ellos las llaves de la casa para salir y las llaves de su coche, con el que emprendieron la huida. El piso, que tenía ventanas pero cerradas con verjas, estaba cerrado con llave. La propia Belén lo hizo al entrar. Por lo tanto, la única salida era la puerta. Y por eso, los investigadores sospechan que el deseo de escapar, fue el principal móvil del crimen. Tras asesinar presuntamente a la educadora, los dos menores de 14 y 15 años junto a otra chica de 17 años que no participó en el homicidio, cogieron el coche, un Renault Mégane de color gris, y escaparon conduciendo dirección a Mérida.

La familia había pedido que los separasen

Los presuntos asesinos de Belén habían ingresado en la casa, un adosado de dos plantas en la Urbanización Guadiana, en distintos momentos, según El Correo. El mayor, de 15 años, llegó al centro de reforma una semana antes de su fuga. El más joven, de 14 años, lo hizo a mediados del mes de enero. Precisamente la familia de este último había pedido que los separasen. Fue el padre con el que Belén se estuvo intercambiando mensajes, el que horas antes escribió un correo electrónico a la empresa gestora del piso para que separasen a los dos chicos, porque temía por la «integridad física» de su hijo.

El progenitor relató en ese correo lo que le ocurrió a su hijo durante la fuga que ambos chicos protagonizaron días antes del asesinato y que motivó que ya entonces interpusiera una denuncia ante la Guardia Civil. Recuerda que en la declaración de su hijo ante los agentes aseguró que su compañero de piso de 15 años y la madre de este le «indujeron y manipularon» para «consumir diferentes sustancias». «Llegando su madre a facilitar medios económicos para su adquisición o instigar a cometer delitos con el fin de obtenerlos, habiendo consumido las mismas junto a ellos», dice el padre en el correo electrónico. Si la noticia sobre la denuncia llegó a los afectados, pudo ser otra razón para motivar la fuga.

Crimen violento

Pese a que la necesidad de huir es el principal móvil que contemplan los investigadores, la violencia con la que se perpetró el crimen no se correspondería con una motivación como esa. La educadora social recibió numerosos golpes. Se cree que logró levantarse en varias ocasiones, pero volvió a desplomarse. Además fue asfixiada con un cinturón. Un crimen brutal para poder escapar, tal y como indica la investigación.

La Fiscalía estudia ahora el rol de participación que tuvo cada uno en la muerte de Belén Cortés, «puesto que eso afecta a sus posibles responsabilidades penales», ha explicado el fiscal Superior de Extremadura, Francisco Javier Montero. Tanto la joven de 17 años como el otro menor de 14 han negado haber participado en el asesinato. Ambos menores, junto al tercero, han declarado en la Fiscalía de Menores de Badajoz. En la fase de instrucción en la que está el caso también será fundamental el testimonio del cuarto menor que vivía en la casa. Huyó de la misma y dio la voz de alarma en otra vivienda tutelada. Avisaron entonces a la policía, que encontraría a Belén muerta minutos después.