Seis años que cambiaron la monarquía

Francisco Espiñeira Fandiño
francisco espiñeira REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

El emérito, el rey Felipe VI y la princesa Leonor en La Zarzuela el 26 de julio del 2012, poco después del accidente de Botsuana
El emérito, el rey Felipe VI y la princesa Leonor en La Zarzuela el 26 de julio del 2012, poco después del accidente de Botsuana CASA DE SU MAJESTAD EL REY

Un cara a cara entre Juan Carlos I y Felipe VI puso fin a la convivencia entre los dos reyes: «Me voy para que estés tranquilo y para estarlo yo»

09 ago 2020 . Actualizado a las 12:05 h.

Felipe VI y Juan Carlos de Borbón tuvieron un último cara a cara para poner fin a la convivencia de ambos en La Zarzuela. No fue una charla entre padre e hijo, sino entre el jefe del Estado y su antecesor, salpicada por un rosario de escándalos en forma de comisiones. Y, según diversas fuentes, con un único testigo, Jaime Alfonsín, secretario de la Casa Real.

La cita fue en el despacho de Felipe y, según explicó Carlos Herrera, fue Alfonsín el encargado de transmitir las instrucciones del epílogo del emérito en La Zarzuela. El Gobierno llevaba semanas exigiendo un gesto ejemplar a Felipe VI ante el aluvión de revelaciones sobre la relación entre Juan Carlos I y la empresaria alemana Corinna Larsen, así como sobre sus negocios con algunos países árabes, jalonados por la polémica donación de 65 millones de euros a través de una cuenta suiza y dos fundaciones dudosas. «Carmen Calvo nos ha dicho que debes dejar el palacio», cuentan que le dijo Alfonsín al emérito.

Juan Carlos de Borbón redactó una carta de adiós y se la entregó en mano a su hijo. «Me voy para estar tranquilo y para que estés tranquilo», le vino a decir en el último cara a cara entre ambos antes de poner rumbo a Sanxenxo y despedirse de sus amigos más próximos cara a un destino aún no revelado. Seis años, dos meses y un día después de la abdicación, el emérito se despidió de la que fue su casa desde que se casó con Sofía de Grecia.