Casado eleva el tono de sus ataques al Gobierno tras el auto sobre el máster

Carga contra Sánchez por el traslado de presos etarras, los migrantes y los incendios

Casado rindió homenaje en Santa Pola a las dos víctimas de un atentado de ETA en 2002
Casado rindió homenaje en Santa Pola a las dos víctimas de un atentado de ETA en 2002

Madrid / La voz

Siguiendo esa máxima del fútbol de que no hay mejor defensa que un buen ataque, el PP ha desplegado una gran ofensiva contra el Gobierno con la intención de alejar el foco sobre la polémica en relación con el máster de su presidente, Pablo Casado, que a principios de esta semana conoció que la causa en la que se investigan supuestas irregularidades en sus estudios de posgrado en la Rey Juan Carlos ha sido elevada al Supremo.

Todos estos ataques van dirigidos contra un mismo objetivo: el Gobierno; sin embargo, la procedencia de los mismos es de lo más diversa, y abarca desde los meros simpatizantes del PP, que dedican buena parte de su agosto a hacer ruido en las redes sociales para contrarrestar el habitual bullicio contra la formación de centroderecha, hasta los barones de mayor peso dentro del partido, como Alberto Núñez Feijoo. Pero también por parte del propio Casado, que nada más bajarse del avión que lo trajo de regreso de Bogotá tras asistir a la toma de posesión del nuevo presidente colombiano, Iván Duque, cargó con dureza contra Sánchez. En su visita de ayer a la localidad alicantina de Santa Pola, tras eludir aclarar si todavía conserva el portátil en el que supuestamente realizó los trabajos del curso 2008-2009 y volver a mostrar su absoluta confianza en la Justicia, no desaprovechó la oportunidad para pasar al ataque, tocando todos los temas que copan la actualidad estival.

ETA

Contra el traslado de presos. La visita de Pablo Casado a Santa Pola tuvo como motivo asistir a un acto en honor a las víctimas de ETA en conmemoración de la muerte de una niña de seis años y de un hombre de 57 en un atentado perpetrado en el año 2002 en la casa cuartel. Casado lanzó un contundente mensaje de apoyo a las víctimas, uno de sus grandes caballos de batalla de cara a recuperar parte del electorado perdido por el PP en los últimos años, y a su vez criticó la política penitenciaria del Gobierno, que ha accedido al acercamiento de etarras a las cárceles del País Vasco. «No caben beneficios penitenciarios a aquellos terroristas que no se han arrepentido y que no han colaborado en el esclarecimiento de los 300 crímenes que siguen impunes», argumentó, dejando claro al Ejecutivo que no contará con su apoyo en esta materia, «porque pensamos que es una contraprestación a una moción de censura vergonzante», denunció, en clara relación a los decisivos votos obtenidos por Sánchez por parte de los diputados del PNV y Bildu para desbancar a Rajoy en la moción de censura. Pedro Sánchez también encontró la desaprobación del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, quien tras su encuentro con la ministra de Hacienda realizó una llamada al «consenso» al entender que en estos temas «el Gobierno no debe adoptar nunca una decisión sin el visto bueno del otro gran partido».

Migración

Defensa de las fronteras. Santa Pola está bañada por el Mediterráneo, a muy pocos kilómetros de la principal vía de acceso de los migrantes que tratan de llegar a España, otro de los grandes debates políticos del verano. «El PSOE me ha dado la razón, no es posible la política de papeles para todos», comentó Casado a colación del trato que finalmente obtendrán las personas que llegaron en el Aquarius, a los que ha dejado de aplicarle ciertas ventajas con las que fueron recibidos en un primer momento. El líder del PP apuesta por abordar el tema con solidaridad hacia los afectados, pero «con una política responsable de defensa de las fronteras».

Incendios

Rechazo de la politización. Tras su breve paso por Santa Pola, Casado se trasladó a Luchente (Valencia) para interesarse por los vecinos de este municipio que fueron desalojados debido a un incendio forestal. Allí aclaró que no se trataba de una visita «partidista», sino de un gesto «humano, cívico», para mostrar su apoyo a los alcaldes de la zona y a los cerca de 3.000 vecinos que fueron desalojados de sus viviendas. «La política de prevención y extinción de incendios no admite la confrontación y tenemos que venir todos juntos», dijo, pero, eso sí, acto seguido resaltó que hay que trabajar más en la prevención.

El PP y Ciudadanos aprovechan los nombramientos para cargar contra el presidente

«Vamos a abrir las puertas del partido a la ciudadanía y las únicas puertas con las que vamos a acabar es con las puertas giratorias entre lo privado y lo público». Ese era el mensaje que Pedro Sánchez repetía hace dos años en la campaña para erigirse como secretario general del PSOE. Sin embargo, desde que se convirtió en presidente, el goteo de nombramientos en la Administración y en empresas públicas ha sido constante. Según Ciudadanos, Sánchez ya lleva colocados al 44 % de los miembros de la ejecutiva del PSOE en cargos públicos y sus sueldos anuales suman más de 2,3 millones de euros. El último episodio afecta a su mujer, Begoña Gómez, y a su polémico fichaje por el Instituto de Empresa.

El presidente del PP, Pablo Casado, rechazó ayer dirigir críticas contra este último caso: «Soy muy respetuoso con los temas personales y privados», comentó, aunque sí denunció que «en las últimas semanas hemos visto que el Gobierno está haciendo uso de la potestad de nombrar altos cargos con personas muy cercanas al entorno personal de los líderes socialistas, y eso es con lo que me quedo», dijo ayer durante su visita a la localidad alicantina de Santa Pola para asistir a un acto con las víctimas del terrorismo etarra.

Explicaciones en el Congreso

Tanto la formación naranja como el PP se han alineado recientemente para solicitar que la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados se reúna para que los ministros de Hacienda, María Jesús Montero, y Fomento, Fernando Grande-Marlaska, detallen en sesiones extraordinarias de las respectivas comisiones qué política de nombramientos sigue el Gobierno de Sánchez.

Pero lo cierto es que este enchufismo gubernamental no es una prerrogativa exclusiva del presidente socialista. Los anteriores inquilinos de la Moncloa también hicieron uso de ella. Rajoy premió a su exjefe de gabinete, Jorge Moragas, con la embajada ante las Naciones Unidas. También preparó el retiro dorado del exministro José Ignacio Wert en París al frente de la delegación española de la OCDE, puesto por el que cobraba 10.000 euros mensuales. Aznar colocó a su compañero de pupitre Juan Villalonga a la cabeza de Telefónica. También Zapatero, que durante sus mandatos copó los altos puestos de la Administración de personas con el carné socialista.

«Se está aplicando la ley», dice Batet del traslado de presos

La ministra de Política Territorial y Administración Pública, Meritxell Batet, salió ayer en defensa de la decisión del Gobierno de permitir el traslado de los etarras presos Olga Sanz Martín y Javier Moreno Ramajo, condenados a 71 y 74 años de prisión, desde el centro de inserción social asturiano en el que se encontraban hasta el penal vizcaíno de Basauri. Batet rechazó entrar en las acusaciones vertidas por el PP y Ciudadanos, que deslizan que este movimiento responde a un pago por los votos del PNV y Bildu en la moción de censura con la que Pedro Sánchez logró acceder a la Moncloa: «Se está aplicando la ley penitenciaria», se limitó a responder, al tiempo que detalló que fue el anterior Gobierno, encabezado por Mariano Rajoy, el que en el pasado mes de febrero concedió el tercer grado a uno de los dos reclusos (el otro ya disfrutaba del mismo), y que cuando se adquiere esta condición, «el acercamiento es automático», comentó en un breve encuentro con la prensa durante tras un acto en Mérida. Hasta las asociaciones de víctimas reconocieron que el traslado se ajusta a lo previsto legalmente y cumple con todos los requisitos.

Una pareja arrepentida

Los presos Olga Sanz Martín y Javier Moreno Ramajo son pareja sentimental y forman parte del colectivo de presos arrepentidos, aunque el exdirigente popular Carlos Iturgaiz, uno de los objetivos del comando Vizcaya del que ambos formaba parte cuando fueron detenidos, trasladó a través de una carta dirigida al ministro del Interior, Grande-Marlaska, que nunca llegaron a pedirle disculpas. Desde su punto de vista, se trata de un «premio a los verdugos», una continuación de la en su opinión equivocada política iniciada por Zapatero.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
16 votos
Comentarios

Casado eleva el tono de sus ataques al Gobierno tras el auto sobre el máster