Hace un llamamiento a Podemos y Ciudadanos a desbloquear la situación, mientras Mariano Rajoy advierte de las consecuencias «irreversibles» que supondría repetir las elecciones
03 sep 2016 . Actualizado a las 11:40 h.Más de ocho meses después, el bloqueo político permanece y España sigue con un Gobierno en funciones. Mariano Rajoy fracasó ayer en su intento de ser investido en la segunda y definitiva votación, en la que se volvió a repetir el resultado de la primera, 170 votos a favor y 180 en contra. Por primera vez en la democracia, un presidente del Gobierno en funciones no logra la confianza de la Cámara. Tampoco tiene precedentes que no la supere el cabeza de lista del partido más votado. El hipotético desbloqueo de la situación queda en suspenso hasta octubre, después de las elecciones gallegas y vascas del 25S.
En su breve intervención de ayer, Pedro Sánchez hizo un llamamiento a las que denominó «fuerzas del cambio» -su partido, Unidos Podemos y Ciudadanos- para tratar de desbloquear la situación. Un intento de poner de acuerdo a las dos formaciones que fue imposible en la anterior legislatura y que no parece que pueda prosperar debido a que ambas se declaran incompatibles. Asimismo, pidió a los diputados populares que extraigan conclusiones sobre la derrota de su jefe de filas. Fuentes socialistas precisaron más tarde que lo dicho por Sánchez no significa que se proponga encabezar una alternativa ni que vaya a pedir a Rajoy que se aparte para facilitar la formación de Gobierno.
Rajoy apunta contra Sánchez
Rajoy dedicó su discurso a descargar su artillería pesada contra Sánchez y a pintar una situación dramática si no se forma Gobierno con urgencia y se consuman las terceras elecciones. El tono demoledor de su intervención dejó claro que no tiene ninguna esperanza en que el líder del PSOE cambie en el futuro de posición. Es consciente de que solo el comité federal, con los barones críticos al frente, podría doblegarlo. Ambos se acusaron mutuamente de querer que los españoles acudan de nuevo a las urnas.
Señaló que Sánchez se limita a exponer «una colección de manoseados» pretextos, excusas y evasivas para «disimular el deseo poco confesable de repetir las elecciones». Equiparó los pactos de Estado que el PP y el PSOE han firmado a lo largo de la democracia con el apoyo que los socialistas tendrían que darle ahora para gobernar, porque estamos ante una «situación excepcional sin precedentes», que hace imprescindible que haya un Ejecutivo para evitar las terceras elecciones en un año.
Rajoy aseguró que «rechazar el acuerdo y forzar unas nuevas elecciones equivale en las actuales circunstancias a confesar frívolamente que a uno le trae sin cuidado que España pueda contar con nuevos Presupuestos o tenga que prorrogar los actuales, que España conserve su crédito o pague por perderlo, que no es cosa suya que los parados ven cómo se aleja y encogen sus posibilidades de encontrar empleo; en fin, que no le preocupa que los pensionistas puedan o no actualizar su pensión». Consecuencias que, dijo, «ocurrirán inexorablemente si persiste este bloqueo», que no resolverían unas nuevas elecciones porque «las urnas llegarán tarde». «El no Gobierno tiene coste, pasará una alta factura y tendremos que pagarla entre todos los españoles», advirtió. «Tenemos el deber de reflexionar antes de colocar a España en una situación irreversible», añadió el líder del PP.
Sánchez pidió a los diputados del PP que extraigan una «conclusión» de la derrota parlamentaria de Rajoy, aunque dijo que estaba seguro de que no lo harían. Es decir, un llamamiento velado a que Rajoy dé marcha atrás y sea sustituido por otro candidato, en la línea de lo que había declarado horas antes el expresidente Felipe González. También apeló a las fuerzas de cambio a buscar una solución, sin detallar nada más. «La responsabilidad de todos y cada uno de los diputados y diputadas que conformamos todos los grupos parlamentarios que representamos a las fuerzas políticas del cambio del pasado 26 de junio es la de ofrecer una solución a este país, al atasco político en el que lo ha introducido el candidato Mariano Rajoy», sostuvo. «No les quepa duda, señorías, si actuamos todos con altura de miras y con generosidad estoy convencido de que encontraremos esa solución y no les quepa duda de que el Grupo Parlamentario Socialista formará parte de esa solución», concluyó.
Evitar las terceras elecciones
Se abre ahora un período de casi dos meses, marcados por la incertidumbre política, en los que los partidos tendrán que negociar si quieren evitar las terceras elecciones en solo un año. Un compás de espera hasta los comicios gallegos y vascos, que podrían cambiar el escenario político de forma significativa y forzar que varíen las posiciones que mantienen ahora el PSOE y el PNV. Aunque no son inevitables, el fantasma de las terceras elecciones, un escenario que parecía irreal tras el 26J, va tomando cuerpo. De hecho, los partidos ya están de acuerdo en modificar la ley electoral para evitar que se vote el día de Navidad. Aunque todos los líderes se muestran contrarios a esa posibilidad, poner otra fecha alternativa sobre la mesa, el 18 de diciembre, demuestra que ya piensan en que se pueden repetir las elecciones.
El rey analizará el lunes con Pastor el siguiente paso
Felipe VI recibirá el lunes al mediodía a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, para analizar los pasos a dar a partir de ahora. En el encuentro, estudiarán cuándo sería más conveniente que el monarca citase a los partidos para explorar la posibilidad de que pudiera haber otro candidato a quien encargar formar Gobierno, aunque también podría esperar a que pasen las elecciones vascas y gallegas.