Una sesión entre bostezo y bostezo

ander azpiroz MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Ballesteros | Efe

Solo las coletillas de los diputados de Podemos a sus promesas rompieron la monotonía de la jornada

20 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Nada que ver con el espectáculo de apertura de la anterior legislatura. Quizá fuese por el calor el verano o porque a la votación de la Mesa del Congreso el PP llegó con todo atado y bien atado. Sea como fuere, los 350 diputados que inauguraron ayer la nueva Cámara baja apenas aportaron un puñado de notas de color a una jornada de lo más anodina. La sesión constitutiva del Congreso transcurrió dentro de la más absoluta normalidad a pesar de que se confiaba en la sorpresa de los representantes de Unidos Podemos. Hace seis meses irrumpieron en la Cámara baja como un torbellino. Ayer, en cambio, se comportaron con una corrección casi británica, hasta el punto de parecerse más a diputados de cualquier partido convencional en vez de a herederos del 15M. Por no haber, no hubo ni bebé. Carolina Bescansa renunció a prometer el cargo con su hijo Diego en brazos.

«CiU vota con el PP dar la vicepresidencia del Congreso a Ciudadanos. ¿Algún bebé en la sala para tapar el chanchullo? Mala suerte, los niños crecen», ironizó después de la sesión Bescansa en Twitter. La única licencia que se permitieron los de Pablo Iglesias fue su particular forma de prometer el cargo. Como en enero, los 71 diputados se explayaron al expresar su compromiso con la Constitución. Eso les granjeó más de un abucheo. Cada uno se comprometió a «acatar la Constitución y trabajar para cambiarla» para luego clamar «nunca más un país sin su gente, nunca más un país sin sus pueblos».

La mañana transcurrió tan tranquila que en la bancada del Gobierno el ministro José Manuel García-Margallo tuvo tiempo hasta de hojear el libro A sangre y fuego, en el que el periodista Manuel Chaves Nogales repasa la Guerra Civil. Aunque con menos intensidad que en otras ocasiones, las camisetas reivindicativas también hicieron acto de presencia. Diego Cañamero se estrenó en la Cámara baja solicitando la libertad de Andrés Bódalo, el concejal jienense encarcelado por agredir a otro edil socialista. Y los de Compromís reclamaron la formación de una coalición progresista: «No nos resignamos, otro Gobierno es posible».