Una nueva negociación «casi imposible»

Enrique Clemente Navarro
enrique clemente MADRID /LA VOZ

ESPAÑA

BENITO ORDOÑEZ

Sánchez reitera que cualquier acuerdo con Podemos debe tener el visto bueno de Ciudadanos, que lo rechaza, y sigue descartando el Gobierno de izquierdas por el que apuesta Iglesias

31 mar 2016 . Actualizado a las 13:36 h.

Cambio radical en las formas, sintonía personal, buenas palabras y cuidada escenificación, pero ningún cambio significativo de fondo. Al menos de momento, porque aún queda un mes para llegar a un acuerdo que ahora se ve lejano. Este es el balance de la esperada reunión entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para tratar de superar el bloqueo político cien días después de las elecciones del 20D.

El líder socialista sigue apostando por un pacto a tres, que incluya a Podemos y Ciudadanos, y pone como condición para cualquier acuerdo que sea aceptado por Albert Rivera, mientras Iglesias solo contempla un Gobierno «a la valenciana», de izquierdas, y se limita a pedir la abstención de la formación naranja. Ambos ganan tiempo y tratan de no aparecer como los responsables si hay nuevas elecciones.

El dirigente de Podemos aparcó en esta ocasión su lado más arrogante y presentó el más amable, consciente del desgaste que le ha provocado su agresividad política. En un nuevo golpe de efecto, anunció que está dispuesto a no ser vicepresidente con el objetivo de que los socialistas no tengan excusas para la formación de un Ejecutivo de izquierdas. Pero ahí sí lanzó una carga de profundidad a su interlocutor al asegurar que Sánchez le había dicho que su presencia en ese hipotético Gobierno causaba mucho rechazo en el PSOE. Una forma de decir que quienes mandan en realidad en su partido son Susana Díaz y los barones críticos. «Él se propuso solo y él se excluye solo», le contestó con desdén el socialista.

Lo más destacado es que Iglesias acepta ahora reunirse con Rivera, aunque solo para pedirle que se abstenga y permita la formación de un Gobierno de izquierdas. Un gesto que Sánchez prefirió interpretar de forma positiva, porque Iglesias ya acepta la reunión a tres que le demandaba.

Sánchez e Iglesias se enzarzaron en una discusión sobre las posibles vías que pueden permitir formar Gobierno. Iglesias destacó que la 131, es decir la suma del PSOE, Ciudadanos y Coalición Canaria, ya fracasó en la investidura. Por ello, consideró que es mucho mejor la vía 161. Sánchez le respondió que su apuesta es la vía 199, con Podemos y Ciudadanos. Pero estas formaciones coinciden en considerarse incompatibles. Aunque al comienzo de su intervención, destacó que tras el encuentro «estamos más cerca de un Gobierno del cambio y más lejos que la repetición de nuevas elecciones», al final reconoció que ese pacto a tres es «casi imposible».

Ciudadanos lo dejó claro una vez más. Solo acepta abrir una mesa de diálogo con Podemos sobre propuestas programáticas. El propio Rivera descartó apoyar un Gobierno en el que esté Podemos, por lo que, dijo, nada ha cambiado tras la reunión Sánchez-Iglesias.

Las tres vías

131

Los apoyos reales. PSOE, Ciudadanos y Coalición Canaria votaron a Sánchez

161

Pablo Iglesias. PSOE, Podemos, sus confluencias, IU y Compromís

199

Pedro Sánchez. La suma de PSOE, Podemos, confluencias y Ciudadanos