La rama valenciana de Nóos insiste en la legalidad de los contratos con Urdangarin

Es probable que alguno de los cinco imputados apunte a Rita Barberá o a Camps

Las acusaciones particulares, PSPV-PSOE y Manos Limpias, piden once años de prisión para el exvicealcalde de Valencia, Alfonso Grau.
Las acusaciones particulares, PSPV-PSOE y Manos Limpias, piden once años de prisión para el exvicealcalde de Valencia, Alfonso Grau.

palma / colpisa

http://www.lavozdegalicia.es/temas/diego-torresEn la rama valenciana del caso Nóos que declarará a partir de hoy o mañana en el juicio ni uno solo de los cinco imputados vinculados al ayuntamiento o a la Generalitat ha pactado una confesión con la Fiscalía Anticorrupción, a diferencia de lo ocurrido con los miembros de la trama balear, que han reconocido los contratos a dedo y amañados a Iñaki Urdangarin por ser miembro de la familia real. La rama valenciana esta compuesta por Jorge Vela, exdirector del Instituto Valenciano de Finanzas; Elisa Maldonado, ex responsable jurídica de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa); José Manuel Aguilar, exdirector de Cacsa; Luis Lobón, ex secretario autonómico de Turismo; y el exvicealcalde de Valencia y mano derecha de Rita Barberá, Alfonso Grau. Todos ellos están acusados de haber adjudicado al Instituto Nóos 3,6 millones de euros en contratos sin concurso público para organizar tres cumbres deportivo-empresariales conocidas como Valencia Sumits en el 2004, 2005 y 2006.

En realidad, aquellos encuentros pagados por Cacsa y la Fundación Turismo Valencia Convention Bureau en la capital del Turia fueron el mayor negocio de la historia del Instituto Nóos porque, según Hacienda, a Iñaki Urdangarin y a Diego Torres su organización solo les costó 910.600 euros.

Los cinco imputados de las instituciones municipales y autonómicas valencianas se enfrentan a los delitos de prevaricación, malversación, fraude y tráfico de influencias. El fiscal pide seis años de cárcel para Aguilar y ocho para Lobón, Vela y Maldonado. El PSPV-PSOE y Manos Limpias, por su parte, reclaman una pena de once años de prisión para Grau, a quien no acusa Anticorrupción.

A pesar de estas duras peticiones, ninguno de los cinco tiene en principio intención de reconocer irregularidad alguna en las adjudicaciones a Nóos. Según fuentes del proceso, defenderán la legalidad de aquellas contrataciones, que se establecieron como convenios de colaboración con una organización sin ánimo de lucro. Ninguno de los imputados, hasta ahora, ha apuntado más arriba. Los nombres de sus superiores en la época, Rita Barberá y Francisco Camps, salieron de manera recurrente en la instrucción, hasta el punto que el juez José Castro intentó sentarlos en el banquillo y así se lo pidió al Tribunal Superior de Justicia de Valencia, ya que ambos eran aforados. Sin embargo, este órgano, en septiembre del 2013, rechazó de plano imputarlos por los delitos de prevaricación, malversación, fraude y falsedad de documentos oficiales, al entender que su intervención no fue decisiva para adjudicar los encargos al yerno de Juan Carlos I.

La cita en Zarzuela

Castro basó su petición para imputar a Barberá y Camps en la confesión y los correos electrónicos entregados en el juzgado por Diego Torres. El exsocio de Urdangarin desveló que él mismo y el marido de la infanta Cristina tuvieron una reunión en el palacio de la Zarzuela el 29 de enero del 2004 con Camps y Barberá, y que aquel encuentro fue el que abrió las puertas a Nóos para sus negocios en Valencia.

Barberá siempre lo ha negado todo. Según su declaración en noviembre del 2013 como testigo del caso, no hubo reunión en la Zarzuela, aunque sí otros tres encuentros con Urdangarin. Pero en ellos, sostuvo, no dio ningún visto bueno a aquellos proyectos, sino que se limitó a escuchar las «ideas» de Urdangarin. La exalcaldesa, según su propio testimonio, se limitó a proponer vías de financiación para estas ideas (como recurrir a la Ciudad de las Artes y las Ciencias o a Valencia Bureau). «Y ahí terminó mi intervención», apuntó Barberá, quien negó de manera tajante haber propuesto una lista de patrocinadores para los Valencia Summits.

Ninguno de los subordinados de Camps y Barberá interrogados cargó contra sus superiores ni les señaló como últimos responsables de la contratación de Nóos. Pero ahora las cosas son diferentes, recuerdan en los juzgados de Palma. Ninguno de los dos ocupa ya puestos de responsabilidad en Valencia y, además, las relaciones entre los imputados y los dos exdirigentes valencianos se han deteriorado. Muy particularmente, la relación entre Barberá y Grau. Este nuevo panorama, explican fuentes del caso, podría dar algún tipo de sorpresa.

Entretanto, el juicio se reanuda hoy con la continuación del interrogatorio al excontable del instituto Marco Antonio Tejeiro por parte del fiscal anticorrupción Pedro Horrach. Tejeiro fue el primer inculpado en alcanzar, hace año y medio, un acuerdo de conformidad con la Fiscalía, por el que esta pide para él dos años de cárcel.

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