Una diputada del partido radical plantea aceptar otro candidato sin pasar por la asamblea
24 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Junts pel Sí, la plataforma electoral que agrupa a Convergència y Esquerra, advirtió a los militantes de la CUP que cuando voten el domingo próximo para determinar si apoyan o no la investidura de Artur Mas como presidente de la Generalitat tengan claro que si rechazan a su candidato estarán abocando sin remedio a Cataluña a una repetición de las elecciones autonómicas.
Josep Rull, el número dos de Convergència, quiso dejar claro que ni su partido ni Esquerra, tras tres meses de negociaciones y dos investiduras fallidas, van a realizar ya más concesiones al partido anticapitalista y que si la asamblea rechaza la última propuesta que le entregaron el martes, que incluye el apoyo al nombramiento de Mas, el proceso de diálogo estará liquidado porque no piensan ni debatir nuevos documentos ni cambiar su candidato a la Presidencia de la Generalitat.
Pero este miércoles, la diputada de CUP Anna Gabriel abrió otra posibilidad al afirmar que el partido radical podría avalar otro candidato que propusiera Junts pel Sí solo con una reunión de su consejo político y sin pasar por una asamblea. Gabriel aclaró que «lo que sí es seguro» es que los diez diputados de la CUP «podrían votar un candidato de consenso» para la investidura, que no sería Artur Mas, aclaró. Estas declaraciones coinciden el mismo día en que Oriol Junqueras anunció su renuncia a la alcaldía de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona) por «motivos personales».
Tercera ronda
El líder de Convèrgencia, que lleva como presidente interino de Cataluña desde el pasado 28 de septiembre, solo podrá ser investido en tercera ronda si al menos dos de los diez parlamentarios autonómicos de la CUP votan a su favor junto a los Junts pel Sí, lo que le otorgaría un voto más que los noes de Ciudadanos, PSC, Catalunya si que es Pot y el PP. Si el líder convergente no recibe la luz verde del Parlamento antes del 10 de enero la legislatura se agotará de forma automática y se repetirán las elecciones del 27 de septiembre. La ley electoral que rige en Cataluña indica que el plazo máximo antes de la repetición de elecciones son tres meses desde el primer intento de investidura de un presidente, que se produjo el 9 de octubre.
Rull, en declaraciones a Radio Nacional, dejó claro que si la CUP insiste en bloquear el nombramiento «iremos a nuevas elecciones y los ciudadanos tendrán que ejercer de árbitros de la situación». «Si los partidos políticos no nos hemos podido poner de acuerdo serán las urnas las que tendrán que decidir», insistió.
El dirigente convergente aclaró que con su última propuesta de pacto a los anticapitalistas han puesto encima de la mesa «todo lo se podía poner». El acuerdo plantea una presidencia de la Generalitat «transitoria» de Mas, descargada de buena parte de sus competencias por tres vicepresidentes, que no durará más de 18 meses y que en ese tiempo pondrá en marcha las estructuras de estado, proclamará la independencia y elaborará la nueva constitución catalana antes de convocar elecciones para que sea ratificada en referendo en la siguiente legislatura. Además, aporta 240 millones para políticas sociales y Mas se compromete a someterse a una cuestión de confianza en diez meses para garantizar que cumple esta hoja de ruta.
De Gerona a Sabadell
La asamblea de la CUP despertó tanta expectación que la dirección del partido tuvo que buscar una nueva ubicación de gran tamaño para acoger a los 3.500 asistentes que quieren ejercer su derecho al voto. El cónclave se trasladó de Gerona, donde se iba a celebrar inicialmente, a un aforo mayor en Sabadell. Además se modifica el sistema de votación. No será con mandos a distancia debido a su coste y se estudia hacerlo a mano alzada, pero, se habilitarán 50 urnas con papeletas si lo piden el 25 % de los asistentes