La llamada a la unidad, una constante en sus discursos

G. B. MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

05 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Don Felipe es consciente ya de que el proceso de abdicación que culminará el 18 de junio con su proclamación como rey contará con un amplísimo y mayoritario respaldo parlamentario. Pero también de que habrá grupos que votarán en contra e incluso otros, como CiU, que tradicionalmente han dado su apoyo a la Corona en el Parlamento, se abstendrán ahora para expresar sus anhelos de soberanía en sus respectivos territorios, como hará también el PNV. A ellos, a los menos convencidos de la idoneidad de que él se convierta en rey, parecía dirigirse ayer especialmente don Felipe, con unas llamadas al esfuerzo, la generosidad y la unidad para superar las dificultades que son una constante en su pensamiento y en los discursos pronunciados hasta ahora.

Unidad y diversidad

Convivencia de muchos siglos. En noviembre del 2012, don Felipe hizo una llamada a «resolver nuestras diferencias respetando las leyes en el marco de nuestro Estado de derecho, que tantos sacrificios nos ha costado alcanzar». La idea de que es la unidad la que genera mayores beneficios al país se repitió en el 2013 cuando se refirió a «los sentimientos fraternales generados a lo largo de muchos siglos de convivencia, de compartir profundos vínculos familiares e históricos, tantas emociones sufridas o disfrutadas colectivamente, juntos». «Una nación que han construido millones y millones de ciudadanos a lo largo de los siglos y que hoy, todos juntos, en un proyecto compartido, tenemos la responsabilidad de continuar», dijo en una reflexión muy similar a la de ayer.

Lucha contra la crisis

Esfuerzo colectivo. Esa apelación al esfuerzo colectivo y a la unidad de los españoles la aplica también para hacer frente a los problemas económicos. «Ninguna gran nación puede salir de ella [la crisis económica] sin el concurso de todos», señaló en el 2011. «Los sacrificios que están haciendo tantos españoles, la grave preocupación e incertidumbre de otros muchos por su futuro, acentúan aún más ese deber de todas las instituciones del Estado de servir a los ciudadanos», afirmó también en el 2012. Y, el año pasado, dijo que «son millones los españoles que cada día batallan para salir adelante con honestidad, con esfuerzo, con valentía y con humildad; ellos son los que realmente hacen de España una gran nación que vale la pena vivir, que vale la pena querer, y por la que merece la pena luchar».

Terrorismo

Triunfo del Estado de derecho. En el año 2011, en el que ETA anunció el cese de la violencia, el príncipe Felipe volvió a apelar a la unidad y el esfuerzo de la sociedad como la clave de esa derrota del terrorismo. «Es, sobre todo, una gran victoria de nuestro Estado de derecho. Una victoria de la voluntad y determinación de las instituciones democráticas; del sacrificio y el trabajo abnegado, y eficaz, de las fuerzas y cuerpos de seguridad; en definitiva, del conjunto de nuestra sociedad», señaló.

Unión Europea

Firme partidario. Don Felipe es un firme partidario de la UE. «Si a comienzos del pasado siglo Europa era la solución a los problemas históricos de España, en estos momentos -y para el futuro que ambicionamos- es imprescindible avanzar resuelta y solidariamente en la construcción europea, que se encuentra hoy en una de las encrucijadas más decisivas de su historia», afirmó en el 2011.