El abogado de Bárcenas, Javier Gómez de Liaño, aseguró ayer que su cliente no se siente abandonado por el PP y que tampoco está molesto por las declaraciones en la Audiencia Nacional de la actual secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, y sus antecesores, Javier Arenas y Francisco Álvarez Cascos. En declaraciones a la salida de la prisión de Soto del Real, negó la interpretación de que el PP está dando la espalda a quien fue su gerente y tesorero durante años. «Es un comentario y consideraciones suyas que acepto y tengo en consideración, pero no es el sentimiento de él», respondió preguntado por un periodista.
Además, y preguntado por la impresión que le han causado a Bárcenas las declaraciones aseguró que «no está molesto con nada» salvo con su permanencia en prisión. De hecho, afirmó que no había tratado con él sobre lo que testificaron. «Él no esta más que disconforme con su situación, como cualquier persona que se encuentra como él. No ha dicho una sola palabra en contra de nadie ni reprocha nada. Para esos reproches suelen estar los abogados», añadió.