La propuesta socialista de utilizar 30.000 millones del rescate a los bancos para ayudar a empresas y familias aleja aún más el acuerdo
07 may 2013 . Actualizado a las 12:22 h.Las posiciones del Gobierno y el PSOE no pueden estar más alejadas. La posibilidad de un gran pacto de Estado para afrontar la crisis es una mera entelequia. Mariano Rajoy insiste en que la única fórmula válida para la recuperación económica y la creación de empleo son sus reformas y ajustes, con la rebaja del déficit como objetivo fundamental. Alfredo Pérez Rubalcaba apuesta por una fuerte intervención del Estado para reactivar la economía. Pero la propuesta estrella de su plan, destinar 30.000 de los 100.000 millones de la línea de crédito que el Mede puso a disposición de España para rescatar a la banca a la ayuda de empresas y familias, fue rechazada ayer por la Comisión Europea.
El plan del PSOE
30.000 millones del Mede para empresas y familias. Fuentes de la Comisión Europea dejaron claro que ese fondo no puede destinarse a fines distintos a los estipulados, es decir recapitalizar cajas y bancos. El Gobierno solo ha utilizado 40.000 millones, por lo que quedan otros 60.000. Los socialistas proponen utilizar 20.000 millones para facilitar el crédito a emprendedores y pymes y otros 10.000 para reestructurar las deudas de las familias y evitar los desahucios.
La reacción
Rubalcaba pide a Bruselas que escuche. El secretario general del PSOE reaccionó visiblemente molesto al enterarse, cuando ya estaba finalizando la rueda de prensa para explicar su plan, de que había sido desautorizado. «Le pido a los señores de Bruselas que lean lo que decimos y escuchen», dijo. «Es tiempo para la humildad aquí y allí; en Bruselas, en la Moncloa y en Ferraz», añadió el líder socialista.
El varapalo
Debilitado ante el debate. El varapalo de Bruselas debilita a Rubalcaba ante el debate de mañana en el Congreso, en el que Mariano Rajoy explicará su plan de reformas. Pese al portazo, insistió en que su propuesta supone una «recapitalización preventiva» de los bancos. Y no da por cerrado el debate. «Lo que hay que hacer es ir a Bruselas y pedirlo», señaló para poner la pelota en el tejado de Rajoy.
El pacto
El líder del PSOE propone que incluya varios temas. Alfredo Pérez Rubalcaba volvió a pedir un pacto para salir de la crisis, que dijo reclaman con razón los ciudadanos, pero admitió que es muy difícil lograrlo, aunque posible. Señaló que debe ser «amplio» y no circunscribirse solo a alguna medida concreta. En su opinión, tendría que abarcar la contención de salarios, beneficios y precios, medidas para crear empleo, una gran reforma fiscal, educación y sanidad. Pero con un plan de reactivación que supone más gasto, vetado además por Bruselas y que está en las antípodas de la política económica del Gobierno, alcanzar un gran acuerdo parece inviable.
La posición del PP
Rajoy pide apoyo a sus reformas. El presidente enfrió ayer la posibilidad de que haya un pacto de Estado y rechazó frontalmente el plan de Rubalcaba, porque situaría a España como un país rescatado. «Me hubiera gustado que quienes ofrecen acuerdo me hubieran apoyado en alguna cosa», dijo, citando la estabilidad presupuestaria, la reestructuración del sistema financiero, la reforma laboral o los desahucios, entre otros temas. Y añadió que ahora «habrá una magnífica oportunidad» porque, «vuelve a haber reformas estructurales»: de la Administración local y nacional y de las pensiones. Y advirtió que no pactará en ningún caso para «volver a las políticas que nos han traído hasta aquí». Más que un pacto lo que reclama Rajoy es adhesión a sus reformas, que ve como la única alternativa posible. El presidente del Gobierno no se va a salir de la línea marcada. Ni tiene la intención de hacer caso a Monago, que reclama un pacto como los de la Moncloa de 1977. Solo ha movido ficha para reunirse con sindicatos y patronal, porque lo que le interesa es un acuerdo para reformar las pensiones.
La propuesta de IU
60.000 millones para crear empleo. Cayo Lara anunció ayer que propondrá mañana un plan para crear 3,4 millones de empleos en tres años. Se trata de contar con una financiación de 60.000 millones, más otros fondos europeos, que saldrían de una reforma fiscal más en línea con la UE y de la lucha contra el fraude y la economía sumergida.