Considera «intolerables» los insultos del PP, que no corrige a Hernando
06 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La polémica por la sentencia del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en la que se justifican las protestas del 25-S al amparo de la «convenida decadencia de la denominada clase política» y por los insultos que le dedicó el portavoz del PP Rafael Hernando, que llamó «pijo ácrata» al magistrado, continuó ayer en el ámbito político y jurídico. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) rechazó los insultos a Pedraz y advirtió, por boca de su portavoz, Gabriela Bravo, de que «las críticas que invaden la esfera personal mediante descalificaciones que atentan contra el respeto que merece la dignidad personal constitucionalmente garantizada son intolerables y deben cesar de inmediato».
El Consejo admite, sin embargo, «la posible existencia» en el auto «de algún elemento capaz de molestar a personas implicadas o ajenas al proceso». No obstante, el CGPJ entiende que si el PP no está de acuerdo con el juez no debe recurrir al insulto sino seguir los mecanismos establecidos, ya que «tanto dentro como fuera del mismo proceso existen mecanismos reglados para corregirlo».
Denuncia contra el juez
De hecho, el CGPJ tendrá que pronunciarse también en breve sobre el polémico auto. Aunque el máximo órgano de los jueces decidió no actuar de oficio, la denuncia presentada contra Pedraz por el sindicato Manos Limpias por su supuesta crítica «displicente» a la clase política, por dirigir supuestamente descalificaciones a otras autoridades e incluir expresiones improcedentes en la sentencia le obliga a determinar si el juez se extralimitó al hablar de la «convenida decadencia de la denominada clase política».
El diputado del PP Rafael Hernando insistió ayer en que él no ha «insultado a nadie» al aludir al juez Pedraz como un «pijo ácrata» y aseguró que lo que hizo fue descalificar «un grave e irresponsable auto». El portavoz adjunto de los populares no rectificó sus palabras contra el magistrado y tampoco fue desautorizado por ningún dirigente popular. Sin embargo, y visto que, aunque no le ha rectificado públicamente, la dirección del PP no comparte la dureza de sus expresiones, Hernando añadió que siente «mucho» si el juez se ha sentido «ofendido» por sus palabras.
La fiscalía estudia recurrir
Centrado ya en la decisión del juez de archivar la causa contra los organizadores del 25-S, el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, anunció ayer que la Fiscalía de la Audiencia Nacional estudia el auto de Pedraz por si fuera objeto de recurso en caso de que existiera «alguna discrepancia en cuanto a la interpretación jurídica de los hechos de las pruebas practicadas y de fondo». Añadió en todo caso que comparte las «decisiones de fondo jurídicas» expresadas en el auto, pero «no algunas de las observaciones de carácter no estrictamente jurídico», y añadió que «la crítica a las decisiones de los tribunales forma parte de la cultura democrática».
Quien no quiso pronunciarse sobre el auto del juez ni sobre los insultos de Hernando fue la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que sí hizo sin embargo una defensa de la actuación de los policías que hicieron su trabajo el 25-S, algunos con riesgo para sus vidas «como se vio», según dijo, en esas manifestaciones.