El Partido Popular responsabilizó ayer a Alfredo Pérez Rubalcaba de la deriva violenta del Movimiento 15-M tras los incidentes de Barcelona. Por su parte, el Gobierno recordó que las competencias en materia de seguridad pertenecen a la Generalitat. Si el día anterior Mariano Rajoy había dicho que no se podía confundir «prudencia» con pasividad, ayer la portavoz popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, emplazó a Rubalcaba a «asumir su responsabilidad» y dijo que está «desbordado» por su «doble papel» como ministro del Interior y candidato del PSOE. «Yo ya no sé si es dejación de funciones o es literalmente incapacidad», señaló. La diputada de UPyD, Rosa Díez, volvió a coincidir con Sáenz de Santamaría en sus ataques a Rubalcaba, como sucedió el día anterior en la sesión de control del Congreso, y denunció su «dejación de funciones». «Esto no se puede seguir tolerando, porque cuando se rompe la convivencia y no se respetan las normas, terminan pagando siempre los más débiles», manifestó.
El vicepresidente Manuel Chaves pidió al Movimiento 15-M que deje «absolutamente claro» su respeto a la democracia, porque actuaciones como la del Parlamento catalán pueden acabar con él. La secretaria de Política Internacional del PSOE, Elena Valenciano, consideró lamentable que el PP utilice los incidentes «en su cruzada» contra Rubalcaba.
Por su parte, el portavoz de IU, Gaspar Llamazares, atribuyó los sucesos de Barcelona a un grupo muy concreto de violentos que no pueden ser identificados con el 15-M.