Joe Biden agradece a Zapatero la aportación española en Afganistán

Paula de las Heras MADRID.

ESPAÑA

09 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Quizá fuera otro el elemento de unión sobre el que José Luis Rodríguez Zapatero habría querido cimentar su relación con los Estados Unidos, pero ha tenido que ser un escenario de guerra. La visita del vicepresidente Joe Biden a Madrid ha vuelto a llenar al Gobierno de argumentos para defender que la brecha abierta con la Administración norteamericana en la era Bush fue solo coyuntural, y que José María Aznar no era el único poseedor de la llave que garantiza una sólida alianza atlántica, pero también ha dejado claro qué es lo que la primera potencia mundial más valora de España: su aportación a la guerra de Afganistán.

Tras una entrevista de algo más de una hora en la Moncloa, el número dos del Gobierno estadounidense regaló al jefe del Ejecutivo unos valiosos elogios. «He sido senador desde los 29 años y no recuerdo un momento en el que la relación entre España y Estados Unidos haya sido más fuerte, con más respeto mutuo y con una cooperación más seria», dijo desde la escalinata del palacio, en una comparecencia conjunta. No fue mala compensación tras el varapalo que supuso la renuncia de Barack Obama a participar en la cumbre UE-EE.?UU. en la que España habría sido anfitriona el 24 y 25 de este mes.

Muy sonriente, Biden desbordó diplomacia. En más de una ocasión alabó el «liderazgo» de Zapatero en este semestre europeo. «Has sido -dijo- un gran aliado». En realidad, España ha fracasado hasta ahora en su deseo de sacar adelante una de las principales demandas de la Administración norteamericana para este período, incapaz de limar las reticencias de sus socios europeos al intercambio de datos bancarios mediante la red Swift. Una medida que Estados Unidos enmarca en el ámbito de la lucha antiterrorista.

Pero es cierto que Zapatero ha mostrado siempre un declarado afán de complacer al líder de la primera potencia mundial. Y la mejor prueba fue el hecho de que no tardara ni dos semanas en satisfacer la petición de un refuerzo del contingente español destacado en Afganistán pese a que, antes, frente a sugerencias menos explícitas había dicho muchas veces no.

En su primer discurso de la jornada, el vicepresidente de EE.?UU. ya elogió a los soldados españoles que están luchando «codo con codo» con los de su país para «derrotar a Al Qaida», dijo. Eso explica que el eje central de su visita fuera la visita a la Brigada Paracaidista Almogárabes 6, en Paracuellos del Jarama, cuyo componentes serán los próximos en partir a la misión internacional que más bajas ha producido en la historia del Ejército español: 93.

Tras pasar revista a las tropas y homenajear a los caídos, ensalzó su trabajo: «Que sepan que cuando los soldados de Estados Unidos han de escoger a alguien para luchar en el campo de batalla los escogen a ustedes». Fue una frase más bien retórica, porque los soldados españoles no tienen autorización para el combate, solo para repeler ataques. Lo suyo, es la reconstrucción y la formación.