Rajoy insinúa una crítica a la política antiterrorista por la fuga de De Juana

Mateo Balín

ESPAÑA

El Ejecutivo y la Justicia ya se han dirigido a las autoridades de Irlanda del Norte para que busquen al fugado

01 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno y la Audiencia Nacional se pusieron ayer en contacto con las autoridades de Irlanda del Norte y con el departamento de la Interpol en Londres, respectivamente, para conocer los detalles que han rodeado la desaparición del etarra Iñaki de Juana Chaos, que desde el pasado 25 de marzo no se ha presentado, como era su obligación, en una comisaría de Belfast, donde residía en virtud de las medidas cautelares impuestas por la Justicia norirlandesa, que había aceptado la extradición del etarra a España para ser juzgado por un delito de enaltecimiento del terrorismo. El juez Velasco se enteró de la fuga por la prensa y ayer, a instancias de la Fiscalía, dirigió un oficio a la Justicia norirlandesa para que lo informe sobre la situación de De Juana, y otro al servicio de la Interpol en Londres para conocer su «paradero actual». Una búsqueda que ya ha comenzado el equipo de extradiciones del Servicio de Policía de Irlanda del Norte, que ha distribuido en las comisarías información sobre el caso e hizo pesquisas para su localización en los lugares en los que ha vivido y en dos cafeterías en las que trabajaba a tiempo parcial antes de desaparecer. A su vez, la Audiencia Nacional mantiene vigente la orden internacional de busca y captura por si fuera localizado en algún país que cuente con convenio de extradición con España. En caso de que De Juana haya puesto pies en polvorosa a otro país, lo habría hecho con un pasaporte falso, ya que en su momento el juez de Belfast le impuso como medida cautelar la prohibición de salir del territorio británico. El ex preso etarra estaba citado a finales de junio para resolver los flecos de su entrega a España y ahora, lo más inminente, es que la Justicia de aquel país dicte una orden de arresto. Prudencia Como todo lo que concierne a De Juana es sinónimo de polémica, el asunto no tardó en saltar a la arena política. El primero en salir a escena fue el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, quien ayer amagó con volver a cuestionar la política antiterrorista del Gobierno, después de asegurar que episodios como el de De Juana o las puestas en libertad del ex dirigente etarra Iñaki de Rentería y del antiguo responsable del sindicato LAB Rafa Díez Usabiaga suponía un «baldón» en su apoyo al Ejecutivo. Sobre el caso Ignacio de Juana, el líder del PP reclamó al Gobierno que exija responsabilidades a las autoridades de Irlanda del Norte, porque «su inacción» ha dado lugar a la fuga de «uno de los mayores criminales que ha existido en España en los últimos tiempos». Poco después, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega respondió con dureza a las insinuaciones de Rajoy. Confió en que el PP no vuelva «a caer en la tentación de cuestionar la política antiterrorista con fines partidistas» y dijo que esperaba a que no volviera a ocurrir «nunca más». De todos modos, la vicepresidenta transmitió prudencia antes de saber qué es lo que ha ocurrido y recordó que el Gobierno está en contacto con las autoridades norirlandesas para «tener noticias concretas». La prudencia de Teresa Fernández de la Vega contrastó, eso sí, con la del Ejecutivo vasco. El consejero de Interior, Rodolfo Ares, afirmó que la «aparente fuga» del ex preso etarra se debe «seguramente a que no ha habido control suficiente durante su estancia» en Irlanda del Norte.