El ex tesorero estaba integrado en la red, a la que favorecía por su influencia en el PP y de la que recibió 1,3 millones
07 abr 2010 . Actualizado a las 09:17 h.El levantamiento del secreto del grueso del sumario del caso Gürtel aporta numerosas pruebas contra Luis Bárcenas y apunta claramente a la «financiación irregular» del PP valenciano. Estas son las revelaciones más importantes de los 50.000 folios que se conocieron ayer.
El cerco se estrecha cobre el ex tesorero nacional y senador del PP, acusado de recibir 1,3 millones de euros de las empresas de la red dirigida por Francisco Correa. La policía considera «sin ningún género de dudas» que las iniciales L.?Bl, L.?Barc y la expresión «Luis el Cabrón» que aparecen en la «contabilidad B» de la trama, corresponden a Bárcenas. Así lo declararon el jefe de la sección segunda de la Brigada de Blanqueo de Capitales de la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF) y un agente de este mismo Cuerpo. «No puedo pensar que es otra persona», dijo el primero, mientras que el segundo afirmó que «no hay otra opción», tras explicar los indicios de diversa índole que les habían llevado a ese dictamen.
Los informes policiales también señalan que tras las iniciales G.?G. se esconde el ex eurodiputado Gerardo Galeote. La conclusión del sumario es que «la conducta presunta, pero concreta de los dos aforados, se habría desarrollado en el seno de la organización liderada por Francisco Correa en la que aquellos (en referencia a Bárcenas y Galeote) estarían integrados y prestarían los servicios requeridos por este» (Correa). Pero añade más: ambos usaban su «posición cualificada o estratégica dentro del partido político al que pertenecen» para favorecer los intereses del jefe de la trama, por lo que habrían recibido «diversas cantidades de dinero».
Bárcenas aumentó de forma ostensible su nivel de vida. El senador y su mujer, Rosalía Iglesias, también imputada en la causa, tienen viviendas en Madrid, Marbella y Valle de Arán, locales comerciales en Marbella y plazas de garaje en la capital por valor de unos tres millones de euros. Además, el matrimonio invirtió más de un millón en bienes patrimoniales entre los años 2006 y 2008, y realizó esas adquisiciones «sin recurrir a financiación externa, por tanto empleando recursos propios».
El mismo Correa admitió ante el juez Antonio Pedreira que fue Bárcenas quien le dio el empujón definitivo de entrada a las altas esferas del PP, al pedirle que organizara un mitin político. En su declaración, el jefe de la trama corrupta negó que le llevara 1.000 millones a su casa y a la sede del PP, como se le oye decir en una grabación, y dijo que en realidad era dinero que había ahorrado al PP.
Varios informes policiales documentan la «financiación irregular» de actos de los populares valencianos por parte de empresarios a los que luego se adjudicaban contratos como contraprestación por los favores recibidos. La Brigada de Blanqueo de Capitales de la UDEF asegura que Ricardo Costa, hasta hace poco secretario general del partido, actuaba como «canalizador de los pagos con fondos ajenos al sistema financiero». Además las investigaciones han puesto de manifiesto la «vinculación directa» de Orange Market, la empresa dirigida por Álvaro Pérez, el Bigotes, con altos cargos del Gobierno y el PP de la comunidad. Esta empresa cobraba al partido una parte en facturas legales y la otra la ponían en dinero negro varios empresarios, que ingresaba en su caja B. Los investigadores elevan el dinero negro pagado a la trama a 6,3 millones de euros.
El sumario también pone en cuestión al Gobierno de Esperanza Aguirre, que habría vulnerado todas las normas de contratación públicas para beneficiar a las empresas de Correa. Según un informe, once departamentos les adjudicaron desde el 2004 en adelante 367 -364 de ellos a dedo- por valor de casi 3,2 millones de euros.