El PP prepara un código interno que regulará los regalos que pueden recibir sus dirigentes

Magis Iglesias

ESPAÑA

Escaldado por el caso Gürtel, Mariano Rajoy quiere imponer en su partido un código de buenas prácticas para sus dirigentes en el que se establecerán los regalos que no pueden recibir y las obligaciones que deben asumir para garantizar la transparencia de su gestión. También se regulará un nuevo sistema de contrataciones. El líder del PP encargó su elaboración a la vicesecretaria de Organización, Ana Mato, que presentará la propuesta al comité ejecutivo a finales de noviembre.

Ningún responsable del PP podrá recibir dádivas de las empresas con las que contrate el partido y estas renunciarán a regalar a los políticos. Se estudiarán, no obstante, algunos límites admisibles para determinadas ocasiones, como las fiestas navideñas u onomásticas. En todo caso, el texto descenderá al detalle para evitar abusos aun en estos casos excepcionales. La norma, todavía en fase incipiente, será de obligado cumplimiento para los directivos del PP, pero también para todos sus cargos públicos.

Mato se muestra convencida de que «con este sistema de prohibición de los regalos pretendemos dar ejemplo y evitar que haya un trato de favor y que alguien se pueda aprovechar». Se definirán también, añade, mecanismos de control para vigilar la aplicación de la normativa. El documento incluirá un nuevo régimen de contrataciones mediante concurso para los actos de la dirección nacional y de todas las organizaciones territoriales a fin de erradicar prácticas perversas como las que dieron lugar al crecimiento del entramado empresarial de Correa.

Mesa de contratación

Se institucionalizará el sistema que ya se utilizó para la adjudicación de la campaña electoral al Parlamento Europeo, con la creación de una mesa de contratación en la que siempre estará un representante del departamento de auditoría. Esta nueva fórmula se utilizará para encargar los viajes, actos públicos o campañas electorales. Se dará además publicidad al proceso de concurso y será de obligatoria aplicación para gastos a partir de determinadas cantidades. El PP recupera así y amplía la aplicación de uno de los compromisos incluidos en el código ético del PP de 1993.