La victoria del PP se cimentó más en la pérdida de votos socialistas en sus graneros tradicionales y en Madrid que en el leve aumento de los populares en los suyos
09 jun 2009 . Actualizado a las 09:47 h.El triunfo del PP en las elecciones europeas no se ha cimentado en un avance espectacular en votos de los populares, ni siquiera en sus tradicionales feudos de Madrid y Valencia, sino en una pérdida muy notable de apoyos de los socialistas en sus habituales graneros. La sangría de sufragios socialista ha sido especialmente grave en Cataluña y Andalucía. Aunque se ha impuesto en ambas comunidades, el PSOE pierde en Andalucía casi 100.000 votos respecto a las europeas del 2004 y 6,5 puntos porcentuales, pasando de un espectacular 54,38% en los anteriores comicios a un 47,92%.
Peor ha sido aún el resultado en Cataluña, donde los socialistas se han dejado nada menos que 205.346 votos con respecto al resultado obtenido en el 2004, lo que supone una pérdida de siete puntos porcentuales, pasando del 42,85% anterior al 35,86% actual. En Andalucía, el desmoronamiento del PSOE se ha unido a un crecimiento del PP de 142.000 votos. Sin embargo, en Cataluña el PP incluso ha perdido 25.000 apoyos.
Caída en Cataluña y Andalucía
El caso de Madrid es también muy significativo. Aunque el PP solo ha logrado sumar 15.606 votos respecto al 2004, e incluso desciende del 49,54% al 48,61%, los socialistas se dejan aquí otros 136.000 votos, y más de siete puntos porcentuales, pasando del 42,86% del 2004 al 35,43%. Para comprender la magnitud de la debacle socialista en estas tres comunidades basta decir que el PSOE ha perdido las elecciones del pasado domingo por 600.000 votos y solo en Cataluña, Andalucía y Madrid se han dejado cerca de 500.000.
En el resto de comunidades, la tendencia general ha sido el retroceso del PSOE, que desciende en todas las autonomías respecto a las europeas del 2004 y también respecto a las generales del 2008. El PP, sin embargo, mejora levemente en casi todas. Los populares se han impuesto a los socialistas en 11 de las 17 comunidades. En términos porcentuales, los mayores incrementos del PP se han dado en Galicia, con 6,8 puntos más que en el 2004, Canarias (5,9) y Aragón, (4,8).
Lo más importante para el PP es que ha reducido drásticamente la diferencia en porcentaje de votos en aquellas comunidades en las que el PSOE gobierna y en las que acumulaba una mayor ventaja. Así, en Andalucía el PSOE obtuvo en el 2004 una ventaja de 18 puntos porcentuales que ha quedado reducida a ocho en el 2009. En las generales del 2008 fue de 13. En Extremadura, los socialistas ven reducida a la mitad la ventaja de nueve puntos que obtuvieron en el 2004, que se queda ahora en 4,3 puntos. En las generales del 2008 llegó a ser de 10,4 a favor del PSOE.
Y muy significativo es también lo sucedido en Castilla-La Mancha. Aunque allí gobierna el PSOE, el PP había ganado las pasadas europeas con 3,8 puntos de ventaja sobre los socialistas. El pasado domingo, esa diferencia se triplicó, superando los 11 puntos. El mayor disgusto de los populares es la pérdida de 4,9 puntos en el País Vasco respecto a las europeas del 2004. Más explicable es que se hayan dejado un 7,2% en Navarra, algo que se considera incluso muy positivo en Génova tras la ruptura con UPN.