La falta de consenso aplaza sin fecha la reforma de la Constitución

ESPAÑA

El PSOE dice que hay que «encontrar el momento adecuado», y el PP aboga por cambios «limitados»

06 dic 2008 . Actualizado a las 12:17 h.

Los dos grandes partidos simpatizan con la idea de reformar en algunos puntos la Constitución, pero admiten implícitamente que la ausencia de consenso lo hace imposible en la actualidad. Así se deduce de las respuestas a La Voz de sus portavoces en el Congreso con motivo de cumplirse hoy los 30 años de la Carta Magna.

El socialista José Antonio Alonso reconoce que «hay que encontrar el momento político adecuado para hacerlo». La popular Soraya Sáenz de Santamaría solo es partidaria de «alguna reforma limitada», pero advierte de que «cualquier reforma debe tener un amplísimo consenso tanto en su contenido como en su oportunidad». Es evidente que ni es el momento ni existe ese amplísimo consenso.

El portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, lo verbaliza así: «Para reformar la Constitución se necesitan consenso y concreción, y actualmente creo que no existe consenso para reformar el Senado ni ningún artículo principal».

Instrumento de convivencia

Alonso considera que la Constitución «en sus líneas centrales va a seguir siendo un instrumento de convivencia tan válido como hasta ahora, pero hay que adaptarla a los tiempos mejorándola». En ese sentido, repite los cuatro puntos que ha propuesto sin éxito José Luis Rodríguez Zapatero: «En la sucesión a la jefatura del Estado no debe haber discriminación hacia la mujer; debemos conseguir que el Senado sea una auténtica cámara de representación territorial; tenemos que incorporar el listado de las comunidades autónomas al texto constitucional y, finalmente, debemos hacer una referencia específica a la UE, a la que obviamente no pertenecíamos en 1978».

Sáenz de Santamaría destaca algunos aspectos por reformar que no coinciden con los expuestos por su homólogo socialista: «Sería conveniente dotar al Estado de los instrumentos necesarios para garantizar la igualdad de todos los españoles en derechos, deberes y oportunidades en asuntos clave como la enseñanza del castellano y la unidad de mercado». Ambos hacen un balance muy positivo de estos 30 años. «Nos ha permitido tener garantizados los derechos y las libertades y una adecuada distribución del poder político, por lo tanto ha servido para situarnos en el segmento alto de las democracias avanzadas», estima Alonso. «La Constitución sigue siendo una referencia de unidad y modernidad para la inmensa mayoría de los españoles», sostiene Sáenz. Y añade que «en estos 30 años ha sido la base de nuestra prosperidad y del bienestar de los españoles». «Su espíritu de concordia está más vigente que nunca», concluye.

Ni José Antonio Alonso ni Sáenz de Santamaría quieren hablar de fallos en la aplicación de la Carta Magna. «Cuando se contempla con una perspectiva histórica de 30 años nos damos cuenta de que ha sido un acierto mayúsculo», afirma el primero. «Me quedo con sus aciertos, que han sido innumerables», asegura la segunda.

Ambos consideran que el Estado de las autonomías ha sido un éxito. «Ha permitido acercar la Administración a los ciudadanos y ha propiciado que España crezca equilibradamente, lo que no hubiera ocurrido en un Estado centralista; esto ha dado muchísima cohesión a nuestro país», declara el socialista. «El texto constitucional conserva todo su valor como punto de encuentro de la inmensa mayoría de los españoles y nos sigue ofreciendo un marco de estabilidad político e institucional necesario para que España siga progresando», manifiesta la portavoz popular.