Interior decidió la semana pasada que De Juana volviera a la cárcel

Melchor Saiz-Pardo MADRID

ESPAÑA

VINCENT WEST

El etarra cumplirá en la enfermería de la prisión de Aranjuez el año de condena que le queda La Fiscalía pide la alimentación por vía forzosa en caso de que el preso haga otra huelga de hambre

06 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

El etarra José Ignacio de Juana Chaos ingresó minutos antes de la 18.30 horas de ayer en el centro penitenciario Madrid VI (Aranjuez), tres meses y cinco días después de que el Gobierno ordenara su traslado al hospital Donostia de San Sebastián. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras reunirse con Alfredo Pérez Rubalcaba, hizo suya la propuesta del ministro del Interior de que el preso fuera trasladado a una cárcel alejada del País Vasco, una vez que el centro sanitario donostiarra informara por escrito a Instituciones Penitenciarias de su alta hospitalaria. Interior decidió la pasada semana que De Juana no volvería a su domicilio con vigilancia telemática y que sería trasladado a una prisión, en principio la donostiarra de Martutene, una vez que los médicos firmaran el alta hospitalaria del recluso. Ya para entonces, según fuentes gubernamentales, los servicios de información habían comunicado al Gobierno la inminente ruptura del alto el fuego. El Ejecutivo, no obstante, prefirió retrasar el anuncio, a la espera del comunicado de ETA. Además, el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, había informado a la directora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, de que si De Juana volvía a casa para cumplir en prisión atenuada el año y dos meses que le quedan de condena, la Fiscalía de la Audiencia Nacional recurriría esta decisión y pediría su ingreso en la cárcel, para evitar la alarma social generada por las imágenes del terrorista de paseo por la calle. Reunión en la Moncloa La situación de De Juana fue uno de los puntos que Rodríguez Zapatero discutió con los altos cargos de Interior en la reunión que mantuvieron en la Moncloa el martes por la noche, horas después de conocer la ruptura del alto el fuego. Pérez Rubalcaba comunicó al presidente del Gobierno que, horas antes, el etarra había recibido el alta hospitalaria del hospital Donostia y que los informes de dos médicos de Instituciones Penitenciarias confirman que el recluso estaba en condiciones de volver a la enfermería de cualquier centro penitenciario. Fuentes que participaron en esa reunión apuntaron que el ministro del Interior y el presidente coincidieron en que De Juana no debía ser traslado a Martutene, sino a una prisión fuera del País Vasco. Instituciones Penitenciarias decidió que el destino de De Juana Chaos fuera el de Aranjuez por su proximidad al hospital Doce de Octubre. A primera hora de la mañana de ayer, Mercedes Gallizo firmó la orden de traslado a Aranjuez y notificó su decisión al juez central de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis de Castro, quien dio traslado a la Fiscalía, que, a su vez, informó a favor de anular la prisión atenuada al recluso etarra. El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, redactó el escrito y pidió además al magistrado que autorizara a Instituciones Penitenciarias a alimentar de manera forzosa al interno si éste vuelve a su huelga de hambre. En concreto, reclamó que diera luz verde a los médicos de Instituciones Penitenciarias para que utilicen todos los «medios médicos y sanitarios necesarios» en cuanto detecten que existe un «riesgo o peligro cierto para su integridad».