Cucharadas La estrella Michelin errante

La Voz

ESPAÑA

Sólo el joven cocinero Fernando Arellano fue galardonado en Madrid con una estrella Michelin en la última convocatoria de la Guía Roja, que suele dejar la grandeur para sus compatriotas y trata con tradicional tacañería a los chefs españoles, y resulta que el codiciado trofeo le desequilibró: su restaurantito de la calle San Bernardino era demasiado pequeño para acoger a la nueva clientela. El aforo del actual Zaranda (Eduardo Dato, 5, tno. 914 464 548) es también escaso y ni siquiera duplica el anterior, pero gana en ubicación y «desahogo». Fernando hizo una presentación para los medios el 25 de mayo, en su 29 cumpleaños, con un almuerzo largo, estrecho y maridado, del que destaco la ensalada niçoise de atún rojo y la impresionante escalopa de hígado de rape. No brillaron los medallones de pulpo y pulpo seco; se corrobora que la modernidad culinaria no le hace tilín a este príncipe de los mares, y más de uno añoró el pulpo a' feria de toda la vida. Por cierto, Fernando, no te olvides en la nueva etapa de tus guisos de siempre, ni de la carrillera a la bordelesa, ni del arroz meloso de tórtola con alubias, ni de aquellas inefables amanitas cesáreas con huevos de corral.