Una prueba de ADN inculpa a un etarra por el secuestro de Delclaux

La Voz EFE | MADRID

ESPAÑA

Vicario Setién fue absuelto hace un año en otro caso al no presentar el fiscal esa evidencia El empresario estuvo 232 días retenido y su familia pagó 1.500 millones de pesetas

10 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La Fiscalía aportó ayer al juicio por el secuestro del abogado y empresario Cosme Delclaux una prueba de ADN que demostraría la presencia del acusado Gregorio Vicario Setién en el zulo en el que estuvo retenido, después de haberlo estado el industrial José María Aldaya.?Esta misma prueba no fue aportada el pasado año por ninguna de las acusaciones - Fiscalía y Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT)- en el juicio por el cautiverio de Aldaya, a pesar de que ya disponían de ella, lo que llevó al tribunal que juzgó esos hechos a absolver a Vicario Setién por el secuestro del industrial. En el juicio celebrado ayer en la Audiencia Nacional y que quedó visto para sentencia, Vicario Setién primero se negó a declarar, para después manifestar en vasco, en el turno de la última palabra: «Soy miembro de ETA y estoy orgulloso de serlo». Sin embargo, la intérprete, que ya protagonizó una anécdota al inicio de la vista cuando le dijo en inglés «excuse me», al no entenderlo, lo tradujo como «no quiere decir nada». Junto a Vicario Setién también fue juzgado el presunto etarra Josu Mondragón Fernández, quien aseguró que no tenía nada que ver con el secuestro del empresario, hechos por los que ambos se enfrentan a una petición de 18 años de cárcel y al pago de una indemnización a la víctima del secuestro, que el fiscal elevó de 120.000 a 250.000 euros, al llevar sus conclusiones provisionales a definitivas.­ Tras los acusados declaró el hermano de Cosme Delclaux, Álvaro, quien ratificó que la banda terrorista reclamó en una carta, en la que adjuntaba una bala, 1.500 millones de pesetas de rescate y que su padre hizo tres pagos a ETA: dos de 500 millones y uno de 100. Añadió que, tras esos pagos, la banda volvió a pedir a su familia 400 millones de pesetas «por intereses», cantidad que ha vuelto a reclamar por carta, «la última hace dos o tres años», indicó. El empresario permaneció un total de 232 días recluido entre 1996 y 1997. La policía sostiene que en el mismo zulo también estuvo 341 días el industrial José María Aldaya, concretamente, del 8 de mayo de 1995 al 14 de abril de 1996. Absuelto Vicario Setién fue juzgado el año pasado por ese secuestro, pero el tribunal lo absolvió al no haberle aportado ninguna de las acusaciones un informe pericial que concluía que el ADN de una maquinilla de afeitar hallada en ese zulo era de ese etarra, por lo que no pudo valorarlo como prueba, según argumentó el magistrado ponente de la sentencia, Fernando Bermúdez. En la vista de ayer, la fiscalía, que tiene recurrida ante el Supremo esa absolución de Vicario Setién, sí que aportó ese informe pericial y lo ha destacado como la principal prueba para demostrar la implicación de este acusado en el secuestro de Delclaux, además de hacer hincapié en unas anotaciones manuscritas atribuidas también a Vicario y que fueron encontradas también en ese zulo. Por este secuestro y por el de Aldaya fueron condenados los colaboradores de ETA Francisco José Ramada y Sagrario Yoldi, el primero por participar en la construcción del zulo y la segunda como cómplice por prestar su coche.