El último atentado de ETA ha vuelto a meter al PNV en el debate sobre el conflicto vasco. Josune Ariztondo es la secretaria general del Euzkadi Buru Batzar (Ejecutiva Nacional) de la formación nacionalista. -No hay ni un PNV de Imaz, ni un PNV de otro. El PNV es sólo uno. La estrategia política la aprobó por unanimidad su ejecutiva en octubre del 2005, cinco meses antes que el anuncio de la tregua. El PNV tiene una única hoja de ruta y ha llevado una única estrategia en torno a esta cuestión. -Sin embargo, tras el atentado en Madrid, el Gobierno vasco dijo que no había que cerrar el diálogo con Batasuna, mientras que Imaz lo dio por roto. -Una cosa es que el proceso se haya truncado y otra que tengamos que renunciar al diálogo. Reivindicamos la palabra y la política frente a la violencia. Desde la convicción de que la pacificación será completa cuando, junto con las armas, cese también el esquema impositivo que trata de justificarlas. -¿Apoya que Batasuna pueda presentarse a las elecciones de mayo? ¿Qué considera que debería hacer para ello? -Todas las sensibilidades políticas que respeten las reglas de la democracia y del Estado de derecho deben poder tener su lugar en la confrontación electoral. Ahora bien, en este momento toca emitir una señal inequívoca a ETA de que nada es posible, en términos de diálogo y negociación con la propia ETA, salvo que haya una voluntad firme de dejar definitivamente la violencia; y hay que decir a Batasuna que queremos una Batasuna que sea interlocutor político y actor activo del juego político, pero que para ello es absolutamente necesario que Batasuna se distancie de la violencia de ETA. -¿Entraría el PNV en el Pacto Antiterrorista o lo considera «un papelito», como dijo la vicepresidenta De la Vega? -El PNV siempre se ha mostrado en contra del Pacto Antiterrorista. Un pacto que, paradójicamente, cita más veces al PNV que a la propia ETA. Nos parece prudente la actitud del Gobierno español de iniciar un debate para que, desde la serenidad y la responsabilidad que exige el momento, se busque el consenso entre el mayor número posible de fuerzas políticas.