España asume la presidencia de la OSCE con la lucha contra el terrorismo como prioridad
ESPAÑA
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, asumió ayer la presidencia en ejercicio de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) con el objetivo de fomentar la lucha antiterrorista, involucrar en esa tarea a la sociedad civil y ayudar a las víctimas. En la inauguración oficial de la presidencia española de la OSCE, que se extenderá hasta final de año, Moratinos presentó sus prioridades ante el Consejo Permanente de la organización, reunido en Viena, y anunció que esa ciudad acogerá en marzo una conferencia, copresidida por Estados Unidos y Rusia, para movilizar a la sociedad civil y a los empresarios en la lucha contra el terrorismo. En septiembre está previsto celebrar otra conferencia centrada en el reconocimiento y la protección a las víctimas, un objetivo que, según explicó Moratinos en rueda de prensa, siempre ha perseguido la diplomacia española y es un componente «esencial de la lucha contra el terrorismo». En el mismo contexto apostó por mejorar la cooperación penal y reforzar la seguridad y el control de los documentos de viaje en el marco de la OSCE, que agrupa a 56 países de Europa, Norteamérica y Asia Central. Etapa complicada El ministro español reconoció que la OSCE, creada en 1975 en plena guerra fría , atraviesa una etapa «complicada» tras las guerras de los Balcanes, y alertó de que la transición a la democracia de muchos países pasa por un momento difícil, al tiempo que lamentó que las relaciones entre estados sigan siendo «tensas». La organización, que reúne en su seno a países tan distantes como EE.?UU. o Rusia, adopta sus decisiones por consenso, y desde 1999 no ha sido capaz de aprobar una declaración política conjunta, aunque Moratinos confió en terminar la presidencia española con un acuerdo. El medio ambiente, ante el problema de la degradación de los suelos y la escasez de agua, será otra de las prioridades de la presidencia española.