La encopetada guía roja de los neumáticos, habitualmente errática en sus calificaciones españolas y atrabiliaria por lo que se refiere a Madrid, parece haber recuperado la cordura e incluso el paladar en su edición más reciente. Si no se trata de un efímero espejismo, me congratulo y les congratulo de todo corazón, y felicito al gran Pedro Subijana, triestrellado al fin tras haber sido el eterno Poulidor en este peculiar Tour de Francia, así como, aquí en el Foro, a Fernando Pérez Arellano (Zaranda, San Bernardino, 13, tno. 915 412 026) y Quique Dacosta (Sula, Jorge Juan, 33, tno. 917 816 197). Del primero, madrileño de 28 años y que recibe su primera estrella Michelin, decía yo en esta página el 6 de octubre pasado «en el caso de Zaranda, la buena cocina vuelve por sus fueros, ocupa el rango que siempre le ha correspondido y uno, deshabituado últimamente a los milagritos, cae en éxtasis». Quique, que obtiene su segunda estrella por El Poblet de Denia, es a su vez el «genio de la lámpara» de Sula, recientemente inaugurado en Madrid y de quien afirmaba yo el 17 de noviembre «(en Sula) descubro, o redescubro, que la modernidad no esta reñida con la suculencia...» Escrito queda.