Cuatro muertos al arder una pensión de acogida de indigentes en Bilbao

Joseba García BILBAO

ESPAÑA

El fuego se propagó con rapidez por la estructura de madera del vetusto inmueble La precariedad de la vivienda y el viento dificultaron el trabajo de los bomberos

04 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuatro personas murieron y once resultaron heridas en un incendio que la madrugada de ayer destruyó una pensión ocupada por indigentes y que está ubicada en uno de los barrios más degradados de Bilbao, en pleno centro de la capital vizcaína. La estructura de madera del edificio y el fuerte viento que había en ese momento incrementaron la magnitud del siniestro. La Ertzaintza y los bomberos intentan determinar las causas de este incendio, que obligó a desalojar a cuarenta personas. El fuego se inició a las dos y veinte de la madrugada, por causas que aún se desconocen, en el número 34 de la calle San Francisco. Es un edificio antiguo, de cinco alturas y estructura de madera, en una de las zonas más conflictivas de la capital vizcaína, foco de marginalidad y punto en que se dan cita colectivos de inmigrantes, y donde abunda el tráfico de drogas. El fuego se desató en la tercera y la cuarta planta, donde está ubicada una pensión, utilizada por una asociación de acogida de gente sin hogar, llamada La Posada de los Abrazos. La rápida intervención de los bomberos chocó con un fuego avivado por el fuerte viento y que encontró en la estructura de madera del edificio las condiciones idóneas para propagarse. «Ya habían muerto» El director de Protección Civil del Ayuntamiento de Bilbao, Andoni Oleagorría, dijo que no se había podido hacer nada por salvar la vida de estas personas: «Era un fuego muy intenso, y cuando entramos los cuatro hombres ya habían muerto». Tres de ellos murieron debido a la inhalación de humo, mientras que el cuarto pereció abrasado por las llamas. Los cuatro eran de nacionalidad española, tenían entre 59 y 72 años y dormían en el centro de acogida. Las asistencias atendieron además a otras once personas por intoxicación al inhalar humo. Dos fueron trasladadas al hospital, donde una vez atendidas recibieron el alta médica. La magnitud de las llamas obligó a los bomberos a trabajar durante tres horas. El edificio resultó muy dañado, lo que obligó a realojar a 31 de los 39 inquilinos del inmueble.