Madrid, Madrid, Madrid Después de Japón, la bailaora presenta su último montaje de flamenco en la capital
09 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l nombre del nuevo espectáculo de Cristina Hoyos, «Viaje al Sur», refleja la propia trayectoria de la bailaora, una mujer que dejó Madrid para volver a sus raíces en Sevilla y montar esta coreografía. Después de haberla estrenado ante el público japonés en la Exposición Universal de Aichi, Cristina Hoyos regresa a Madrid para demostrar su arte desde esta noche y hasta el 27 de agosto. El Teatro Movistar de la capital acogerá un espectáculo dirigido por la bailaora, que, con cerca de 60 años, deja paso a los jóvenes integrantes del Ballet Flamenco de Andalucía que la acompañan. Junto con Cristina Hoyos, los mayores artífices de este montaje son José Luis Rodríguez, compositor de la música, y Ramón Oller, coreógrafo que ha sabido combinar el arte más tradicional con un toque teatral y contemporáneo. «Viaje al Sur» no tiene argumento, no cuenta una historia, pero tal y como su directora defiende, transmite tres sentimientos universales muy unidos al flamenco: la alegría, la tragedia y la pasión. Para conseguirlo, además del baile, también se sirven del significado de los colores y la luz y de la música en vivo, interpretada por tres cantaores y dos guitarristas. En 16 actuaciones, Cristina Hoyos dará lo mejor de sí misma. Ya reconoció en la presentación del espectáculo que no baila con la misma energía debido de la edad, pero que siempre que sube al escenario pone «el corazón, el alma y las tripas». Para darle la réplica a esta artista saldrá a las tablas como pareja de baile el joven Juan Antonio Jiménez, «El Junco». El verano es una de las estaciones temidas por los padres que se tienen que quedar en la ciudad en los meses de julio y agosto. Aquellos niños que no puedan ir a un campamento en la sierra tienen al alcance de la mano una semana de taller en el zoológico de Madrid, una oportunidad de conocer tanto la naturaleza autóctona como la más exótica. Los talleres infantiles del zoo, preparados para edades comprendidas entre los 5 y 14 años, comprenden desde charlas con los cuidadores de los animales hasta visitas a zonas restringidas para el público general. Así, no sólo aprenden los hábitos y costumbres de las especies más emblemáticas del zoo, sino que también descubren los entresijos del funcionamiento de este recinto. Una de las visitas que más llama la atención a los niños es la del delfinario. En vez de quedarse sentados en las gradas y ver el espectáculo habitual, los participantes del taller pueden entrar en el almacén donde guardan la sal para la piscina o en la cocina en la que se almacena y prepara el alimento de estos peculiares mamíferos. Los niños aprenden durante la visita que en el delfinario hay otra piscina de cuarentena para los ejemplares enfermos, pero sobre todo también comprenden que la naturaleza es un bien y que hay que cuidarla. Gris en el Sofía»» ?on pocos los que conocen a José Victoriano González, pero no ocurre lo mismo si se habla de Juan Gris, su nombre artístico. Este pintor pasó a la historia del arte como uno de los genios del cubismo, pero la gran figura de Picasso ha eclipsado la importancia de su obra en España. Por eso, el Reina Sofía deja sus salas este verano para rendirle homenaje y para descubrir sus facetas menos conocidas, como la de gran dibujante o colorista. En total, la exposición recoge más de doscientas obras de este pintor, madrileño de nacimiento. De joven se marchó al París bohemio de primera mitad del siglo XX y allí entró en contacto con Braque, Picasso y otros intelectuales como Gertrude Stein o Hemingway. La exposición temporal del Reina Sofía presenta en unos pasillos y salas totalmente blancos algunas de las obras más reconocibles de este pintor. Un lugar destacado tienen sus cuadros sobre instrumentos musicales o sus bodegones. Turistas y madrileños tienen hasta mediados de septiembre para disfrutar de esta exposición estival. Para abrir apetito, se puede hacer una visita virtual en la página web de la pinacoteca.