Gobierno y partidos reiteran que ETA debe abandonar las armas

Agencias MADRID

ESPAÑA

Rajoy pregunta a Zapatero qué puede decir ahora cuando ETA echa a los que apoyan el dialogo

10 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La expulsión del histórico Francisco Mújika Pakito y otros cinco presos etarras a raíz de una carta en la que se mostraban partidarios del abandono de las armas, provocó una cascada de reacciones políticas en las que el Ejecutivo y la mayoría de los partidos aprovecharon para reiterar que la única salida de ETA es el fin de la violencia. Así se expresó la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega y el portavoz del PSE-EE en el País Vasco, José Antonio Pastor, quien declaró que las expulsiones son «una mala noticia que deja claro que el colectivo de presos etarras no ha interiorizado que es un proceso sin vuelta atrás». Más crítico se mostró el presidente del PP, Mariano Rajoy, ante los miles de afiliados del PP que celebraron en Cantabria la fiesta del partido. El líder de la oposición se preguntó qué tiene que decir el Gobierno ahora que «ETA expulsa a aquellos que quieren dialogar». «¿Quién es el responsable de invitar a ETA a negociar y dialogar? ¿Por qué se le ha dado un protagonismo que no tenía? ¿Por qué se le ha dejado que condicione la elección del presidente del Parlamento vasco o del Gobierno vasco?», planteó. Explicó que la política antiterrorista que él defiende se basa en la convicción de que «al terrorismo se le combate con la ley, en lugar de con «discursos y palabras huecas». Un valor simbólico El portavoz vasco del PP, Leopoldo Barreda, dijo que las expulsiones «significan que ETA sigue como en los últimos 40 años» mientras que para el portavoz de EB, Mikel Arana, «sólo tienen un valor simbólico de cara a mantener unida ETA en su propia estructura», aunque cree que la apuesta por superar la violencia es mayoritaria en la izquierda abertzale. Joan Ridado, de ERE cree que en ETA «se imponen las tesis duras, contarias al dialogo».