De casta le viene al galgo

ESPAÑA

Un jurista gallego hijo de un prestigioso fiscal del Tribunal Supremo y nieto de un magistrado coruñés es el elegido por el Gobierno para el difícil reto de sustituir al denostado Jesús Cardenal.

21 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Uno de los más delicados retos a los que se enfrentaba el nuevo gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero era la elección de un candidato idóneo y creíble para ocupar la vacante provocada por el reciente cese del denostado Fiscal General del Estado Jesús Cardenal. En los últimos días corrieron por los mentideros políticos y judiciales varios nombres. La que reunía uno de los mejores perfiles para el cargo era una vocal del actual Consejo Fiscal con residencia en Cataluña. Pero al final, el candidato elegido ?dicen que por deseo expreso del propio Rodríguez Zapatero? fue Cándido Conde-Pumpido, un coruñés de 53 años perteneciente a una vasta saga de juristas, que ingresó en la carrera judicial hace 30 años. En la actualidad y desde hace más de 19, desempeña el cargo de magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, después de haber ejercido como juez en Carballiño y Puebla de Sanabria y como magistrado en San Sebastián y Segovia. Compañeros de profesión que le conocen bien lo definen como «un hombre entrañable, cálido, de trato fácil, con una ironía fina y, sobre todo, muy buen jurista». Personas ajenas a la carrera judicial, pero buenas conocedoras de la misma por razones profesionales, le califican como «un hombre amable y educado ?un lujo en el mundo judicial, precisan? y un gran magistrado que no ha llegado al Tribunal Supremo por enchufe sino por sobrados méritos propios». Forma parte de un selecto grupo de jueces y fiscales que aguantaron en el País Vasco en los años más duros del terrorismo. A mayor abundamiento, lo hicieron desde posiciones progresistas. Fue uno de los fundadores de Jueces para la Democracia. En el Tribunal Supremo votó a favor de la condena de Vera y Barrionuevo en uno de los sumarios de los GAL. Esta trayectoria profesional no es casual. De casta le viene al galgo. Su padre, Cándido Cónde-Pumpido Ferreiro, fue teniente fiscal jefe del Tribunal Supremo en los años de la Transición. También destacó por su talante progresista, «cuando casi nadie lo era», precisa una de las fuentes consultadas. Además, su abuelo fue presidente de la antigua Audiencia Territorial de A Coruña (el actual Tribunal Superior de Xusticia). ¿Por qué lo ha elegido Zapatero para el cargo? Distintas fuentes consultadas señalan que es un hombre de la máxima confianza de la actual cúpula socialista. Al mismo tiempo, precisan que «si fuesen a buscar un fiscal dócil y proclive al partido, no habrían pensado en él. Es un hombre que no sólo tiene vitola, es realmente independiente». Paradójicamente, todas las asociaciones profesionales aplauden su nominación.