«Papi, campeón, eres el presidente»

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

ESPAÑA

En la obra «Cuatro días para un vuelco», Zapatero cuenta la reacción de su familia ante la victoria El libro sobre el 14-M se ofrece este domingo con La Voz, por tres euros

25 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La Voz de Galicia ofrece este domingo a sus lectores el primer libro que se publica en España sobre los trascendentales acontecimientos que se vivieron entre los pasados días 11 y 14 de marzo. La obra se titula Cuatro días para un vuelco . Los lectores podrán adquirirla por tres euros, de manera conjunta e inseparable con el ejemplar del periódico del día. La publicación se presenta en una edición de gran formato e ilustrada con numerosas fotografías. A través de una crónica personal, reconstruye las dramáticas y atípicas jornadas que comenzaron con el atentado de Al Qaida en Madrid y concluyeron con la inesperada victoria del Partido Socialista en las elecciones presidenciales. José Luis Rodríguez Zapatero, que será el nuevo presidente tras lograr casi once millones de votos y 164 diputados, evoca expresamente para el libro el modo en que vivió la noche del recuento de papeletas y sus inolvidables horas previas. El líder del PSOE conversó sobre todo ello con Carlos Agulló, enviado especial de La Voz de Galicia en la caravana electoral de los socialistas y uno de los coautores de Cuatro días para un vuelco . Zapatero es padre de dos niñas, Laura, de diez años, y Alba, de ocho. En el libro cuenta la simpática acogida que le prodigaron sus hijas cuando, ya entrada la noche, regresó a su domicilio como ganador: «Papi, campeón, eres el presidente», le gritaron ellas nada más verlo aparecer. El nuevo presidente rememora también cómo vivió los momentos posteriores al mazazo de los trenes: «Las horas más duras y emotivas fueron las de las visitas que hice a los heridos y a las familias de las víctimas. La experiencia de ver sus caras, de escuchar sus palabras, y la angustia de esas personas se me van a quedar grabadas para siempre. Esa gente me ha transmitido unas sensaciones que no se me olvidarán nunca. Ha sido la experiencia más importante de mi vida. Es una vivencia que me da fuerza moral para emprender el trabajo que tengo que hacer». Se veía ganador Tras los resultados electorales se ha especulado mucho sobre la influencia de los atentados en los mismos. Esta misma semana, Mariano Rajoy, el perdedor, manifestó abiertamente que de no mediar el ataque del 11-M habría ganado él. Por su parte, el lucense José Blanco, secretario de Organización del PSOE, ha comentado que a lo largo de la campaña dispuso de varios sondeos internos que le ratificaban que su partido se había colocado por delante. En el libro que este domingo ofrece La Voz, Zapatero también se abona a la tesis de que se habría impuesto incluso sin la conmoción política que provocaron el golpe terrorista y, sobre todo, el acalorado debate sobre su autoría: «En los días previos, durante la campaña, ya teníamos la expectativa y el convencimiento de que íbamos a ganar las elecciones», afirma el futuro presidente. El líder socialista recibió el primer aviso sobre la terrible noticia del día 11 a las siete y cuarenta minutos de la mañana. Cuando iba en su coche a TVE, donde tenía comprometida una entrevista en el programa de Luis Mariñas, recibió una llamada telefónica del presidente Aznar para facilitarle información de primera mano. Zapatero supo en firme a las nueve y media de la noche del 14 de marzo que tendría que mudarse a La Moncloa. Se encontraba en su despacho de Ferraz, junto a su mujer, su padre, su hermano Juan, su cuñada, un primo y algunos amigos de León. José Blanco entró y confirmó que el vuelco se había producido: el recuento de las cien primeras papeletas de 1.200 mesas anticipaba que el PSOE tendría una victoria holgada y que el PP se hundía. Una vez que Blanco contrastó sus datos con los oficiales, el candidato autorizó a que se diese la noticia a sus seguidores, pero pidió que las celebraciones fuesen contenidas, debido al luto que nublaba España. Por su parte, Mariano Rajoy vivió la noche electoral en su despacho, en la sede del PP, en la calle Génova de Madrid. Lo acompañaron su mujer y dos hermanos. Rajoy sólo tardó siete minutos en telefonear a su adversario una vez que se confirmó que Zapatero se había impuesto en los comicios. Cuatro días para un vuelco sitúa en su contexto la liza electoral del 14-M. Para ello se ofrecen dos amplias biografías de los candidatos, con un revelador anecdotario y material gráfico curioso. Además, se incluye un balance político con las luces y las sombras de los cuatro años de presidencia de Aznar, que permite entender mejor el veredicto de las urnas. Por último, se reconstruyen los atentados y las jornadas de manifestaciones.