'Loft' de día, apartamento de noche

Lorenzo Calonge MADRID

ESPAÑA

CHEMA MOYA

Reportaje | Viviendas con tabiques plegables y pasillos elevados El Ensanche de Carabanchel acoge 64 pisos donde el espacio se adapta a las necesidades de cada momento

01 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Desde que las casas son casas, no hay momento más temido por las familias que cuando llega la hora de llamar a la cuadrilla de albañiles y empezar a tirar paredes o a levantar otras nuevas. La Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) se ha propuesto dar una solución a este costoso y engorroso problema mediante una idea que consiste en construir viviendas con tabiques plegables y pasillos elevados para adaptar el espacio de la casa a las necesidades puntuales de sus inquilinos. El objetivo es que en las horas de mayor actividad los tabiques se puedan recoger y las camas se puedan ocultar bajo los armarios y suelos de la vivienda, que en unas partes del inmueble estarán colocados setenta centímetros por encima de la altura normal del piso. De esta forma, si sus habitantes lo desean, casi toda la extensión del domicilio quedará libre de cualquier obstáculo, como si fuera una cancha de baloncesto. Este curioso sistema permitirá convertir durante el día la residencia en un lugar diáfano para el trabajo, el deporte, el descanso o cualquier actividad, como si fuera un loft , y durante la noche en una vivienda tradicional compartimentada, con sus habitaciones, cocina, cuarto de baño y zona de estar. De protección social El proyecto es casi una realidad, ya que el Ayuntamiento de Madrid está a punto de terminar la construcción de 64 domicilios de protección social realizados en el Ensanche de Carabanchel bajo este esquema. Si se cumplen los plazos, en un mes la EMV entregará estos pisos a sus propietarios, que serán «parejas jóvenes, modernas, de nuestro tiempo, con hijos, y con cierto sentido estético, que no quieran colocar muchos cuadros en las paredes», según los definió el concejal de Vivienda, Sigfrido Herráez. Los inmuebles, con una extensión que va desde los setenta a los noventa metros cuadrados cada uno, han costado 4,6 millones de euros, aunque su precio en el mercado oscilará entre los 90.000 y los 114.000 euros, en función del número de dormitorios (dos, tres o cuatro). Cada casa cuenta, además, con trastero y plaza de garaje. Los responsables de esta idea, novedosa en España y originaria de Japón, son los arquitectos María José Aranguren y José González Gallegos, que no han dejado nada a la improvisación. Aunque pueda parecer que los tabiques no son más que simples biombos, en realidad se tratan de paneles con doble revestimiento de madera y un aislante acústico en el medio que «impiden el paso del ruido más que una pared de ladrillo», según aseguró Herráez. Los 64 domicilios dan al exterior en toda su longitud y las ventanas disponen de un sistema de corrido completo. En la zona de las habitaciones se han instalado estanterías y baldas de pladur para colocar el ordenador o utilizarlas como mesa de trabajo. Las novedades no sólo se encuentran en el interior, puesto que los responsables de la construcción han experimentado con un nuevo material prefabricado para la estructura, mucho más ligero que el clásico hormigón y más fácil de transportar. Desde el punto de vista estético, el tándem Aranguren-González Gallegos ha optado para la fachada por una gama de grises que, en función de la hora y del tiempo, hace que se produzca un juego de luces y sombras diferentes. El edificio, situado en el número 13 de la calle Ensanche de Carabanchel Siete, se completa en su parte baja con otros pisos de diseño convencional, dirigidos a discapacitados. En este caso, se ha mantenido el suelo de madera y la distribución, pero los tabiques no son móviles y el espacio no puede ser modificado.