Una colilla pudo originar el fuego que afectó al ala este de la residencia Un hombre y una mujer, abrasados por las llamas en otros siniestros ocurridos en Zamora y Melilla
09 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Varios incendios domésticos causaron ayer la muerte de cuatro personas y provocaron varios heridos de diversa consideración en distintos lugares de España. El más grave ocurrió en Calella (Barcelona), donde dos ancianos fallecieron al arder la habitación que ocupaban en una residencia de la tercera edad. En Zamora, un hombre perdió la vida al derrumbarse sobre él la techumbre del corral de su casa a causa de las llamas y en Melilla una mujer pereció al incendiarse su domicilio. José A.L.M., de 77 años, y Mariano C.M, de 73, fallecieron durante la madrugada del viernes víctimas del incendio que se declaró pasadas las 2 horas en la habitación 312, que ambos compartían, del geriátrico La Maresma, situado en las afueras del núcleo urbano de Calella. El primero murió en el acto; el segundo lo hizo tras ser ingresado en el hospital, afectado por quemaduras de segundo grado en el 60% de su cuerpo. Dos residentes y un agente de los Mossos d'Esquadra, que fueron atendidos por inhalación de humo, ya recibieron el alta. Aunque todavía no se han determinado las causas, la hipótesis que se baraja es que uno de los dos fallecidos se habría dormido con un cigarrillo encendido. Esa colilla calcinó totalmente una de las camas además de afectar a estancias del ala este de la residencia. El incendio obligó a evacuar a unos 25 ancianos, que pudieron regresar a sus habitaciones. La consejera de Bienestar Social y Familia de la Generalitat, Anna Simó, confirmó que el geriátrico cumple todas las normativas de seguridad. «Se trata de un lamentable accidente», aseguró. El administrador del centro, Jordi Turrull, explicó que algunos ancianos fuman en su habitación a pesar de estar expresamente prohibido. Carbonizado En Formariz (Zamora), Manuel G.B., pereció ayer carbonizado bajo las vigas que sostenían el corral de su casa. Según las primeras investigaciones, el hombre pudo quedar atrapado cuando trataba de apagar las primeras llamas, cuyo origen aún se desconoce. Fueron los vecinos quienes lograron apagar el incendio. Ante la ausencia aparente del propietario, la Guardia Civil rastreó el lugar descubriendo el cadáver. En Melilla, a última hora del pasado jueves, una mujer de 80 años, cuya identidad responde a las iniciales B.L.G., fue hallada muerta en su domicilio del número 71 de la calle Abad Ponjoan. La policía, alertada por los vecinos que llamaron alarmados ante la gran cantidad de humo que salía del piso, encontró el cadáver de la anciana completamente carbonizado en su cama. Según fuentes de la investigación, será la autopsia la que aclare las causas de la muerte ya que, explicaron, la víctima no presentaba signos aparentes de violencia. Además, en Bilbao, una madre y su bebé de 22 meses resultaron heridos al incendiarse en la madrugada de ayer su casa, en el segundo piso del número 80 de calle Santutxu.