Peculiar discoteca sobre ruedas

Marina de Miguel MADRID

ESPAÑA

CHEMA MOYA

En directo | Ocio El Partybus se ha convertido en la forma más apetitosa de pasar las noches del fin de semana

04 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La incordiosa música de los coches que siempre ameniza las noches del fin de semana tiene un serio competidor: los 2.500 wattios del Partybus. Híbrido entre un autobús turístico y una discoteca, se ha convertido en la oferta más apetitosa para las horas brujas de los jueves, viernes y sábados. La silueta del diablo sonriente, tras el que se esconden sus creadores, Ignacio Fernández y César Gutiérrez, es ahora en sinónimo de diversión, juerga y muchas buenas sorpresas. Se trata de una psicodélica peregrinación por las mejores discotecas de la capital, una alternativa al cansancio de estar en un sitio toda la noche y a la preocupación de tener que coger el coche para trasladarse de un punto a otro. El bar La Botellita, situado en Alonso Martínez, se ha convertido en la estación. Los peregrinos de la noche empiezan a llegar alrededor de las 10.30 horas. Estudiantes que quieren despedir las navidades con una fiesta por todo lo alto, un grupo de chicas que celebran un cumpleaños, una pareja que se ha citado por Internet y algún que otro turista deseoso de realizar un tour nocturno por la capital se convertirán, después de la copa de bienvenida en compañeros de viaje hermanados por las ganas de pasarlo bien y la pulsera Partybus , el billete de este transporte, que cuesta 19,95 euros. Luego se les unirán una despedida de soltera, la principal apuesta de la empresa para el próximo año. Tras una cena especial con números picantes organizada por Partybus Tours S.L., las chicas se integran a los pasajeros de esta noche. «Son más divertidas y casi nunca causan problemas, a diferencia de los hombres, para los que hacemos un trayecto alternativo sin otros clientes. Nunca se sabe cómo pueden terminar», asegura César. La cara de asombro con la que todos suben a esta discoteca móvil y la curiosidad con la que cada uno observa al resto de clientes pronto se ahoga en los últimos éxitos de música disco a toda potencia. Por si todavía quedase algún rescoldo de timidez, siempre hay alguno que le cuesta desmelenarse, los trayectos cuentan con varias azafatas y animadores. Con juegos y otros divertimentos, contribuyen a romper el hielo y a que los pasajeros se conozcan. Incluso, ha habido alguno que se ha quitado más ropa de la cuenta al jugar al striptease o que ha encontrado pareja: una noche sobre ruedas, en definitiva. Con risas y buen ambiente se llega a la discoteca Cats, primera parada en todos los tours. Tan sólo con enseñar la pulsera, se accede a la sala vip de la discoteca sin necesidad de esperar cola. «Son los locales los que nos imponen una serie de reglas, como ser mayor de edad y no llevar zapatillas de deporte, que deben cumplir nuestros clientes. Así no tenemos ningún problema cuando vamos a entrar», comenta César. Después de una hora, los viajeros vuelven al autobús para seguir su trayecto hasta Kapital (jueves), Living (viernes) o Sunflowers (sábado). Para evitar cualquier distracción que pueda ocasionar un accidente, los conductores del Partybus deben tener más de 20 años de experiencia y van a velocidades muy lentas. En cada viaje hay un responsable de la organización para controlar todo. Debido a lo bien aclimatado que está el atutobús y a la locuacidad de las azafatas, muchos pasajeros han querido pasar más tiempo en él, en detrimento del que transcurren en los locales. «Es una señal de las ganas con las que se ha aceptado este proyecto en España», explica Ignacio. Alrededor de las cuatro de la mañana, se llega a la última discoteca (Cool, Empire o Coyote Lounge, según el día que sea). Allí el cliente puede permanecer el tiempo que quiera o hasta que el cuerpo aguante. Conocer gente nueva, romper la monotonía de siempre e ir de un lugar a otro sin la necesidad de coger el coche son las principales ventajas del Partybus. Quizá el problema, ajeno a la empresa, se plantea en el modo de regresar a casa. Cada uno debe ser lo suficientemente responsable para optar por el transporte público, si ha bebido más copas de la cuenta. La gente realiza sus reservas por adelantado, ya sea a través de internet, http//www. partybus.es, o por teléfono en la central de compra 647990099. Si se está pensando en alquilar el autobús, es posible diseñar el recorrido adaptándolo a las preferencias del grupo. Aunque tan sólo lleva en funcionamiento desde el pasado marzo, el Partybus ha tenido buena acogida entre el público madrileño. Por esa razón, César e Ignacio esperan este año implicar a otros públicos, como los turistas, con atractivas ofertas que les permitan conocer la marcha de la capital. También desean repetir esta experiencia en otras ciudades como Barcelona o Valencia.