Aznar compara el pacto catalán de Gobierno con el plan Ibarretxe
ESPAÑA
Le preocupa que un partido como el PSOE defienda los postulados de ERC Maragall promete un referéndum «con la ley en la mano» si Madrid rechaza el estatuto
13 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El presidente del Gobierno, José María Aznar, calificó ayer de «preocupante» el acuerdo que ha permitido formar un gobierno tripartito en Cataluña, que incluye una consulta popular si el Congreso de los Diputados rechaza una reforma del Estatuto de Autonomía. «Si al margen de lo que diga la Ley usted va a convocar una consulta, pues está en una posición similar a la llamada del plan Ibarretxe», afirmó. Aznar, en una rueda de prensa en el marco de la cumbre de la UE en Bruselas, reconoció que «algunos aspectos» del acuerdo para formar Gobierno en Cataluña le parecen «muy preocupantes, especialmente que se pongan encima de la mesa acuerdos o pretensiones que abiertamente vulneran la Constitución». «Me parece extraordinariamente preocupante, no que haya un partido independentista que pueda defender sus postulados, sino que haya un partido supuestamente nacional como el PSOE que sea capaz de defenderlos y asumirlos. Eso sí que me produce una gran preocupación y estoy convencido de que a muchas personas en España también», dijo. Gobernar para todos El presidente del PSC, Pasqual Maragall, se comprometió por su parte a gobernar para todos, no sólo para los ciudadanos de izquierdas, y a convocar un referéndum «con la ley en la mano» si las Cortes Generales rechazan la reforma del Estatuto que el tripartito pretende conseguir. Maragall, protagonista del Consell Nacional extraordinario del PSC, agradeció expresamente el apoyo del secretario general de los socialistas, José Luis Rodríguez Zapatero, porque, dijo, «este gobierno no hubiera sido posible sin el respeto de nuestros aliados, sin los gestos que este PSOE ha hecho en los últimos años y sin las garantías que ha dado de fidelidad a la voluntad del pueblo de Cataluña», subrayó. No obstante, y pese al innegable apoyo mostrado por el PSOE, que ya ha acarreado a Rodríguez Zapatero la primera avalancha de críticas desde el Gobierno y el PP, Maragall insistió en que las decisiones del PSC «se toman en la calle Nicaragua», sede de su partido. El líder de los socialistas catalanes esbozó algunas de las líneas programáticas de su gobierno. «Aplicaremos una política social avanzada y unas posiciones catalanistas insobornables», dijo, tras agregar que el ejecutivo será «fuerte y estable». Uno de los principales temores del Ejecutivo central es la voluntad del futuro gobierno de convocar un referéndum. Maragall destacó que su intención será aprobar en el Parlamento catalán una reforma del Estatuto y llevarlo a las Cortes. En caso de que éstas bloqueen el contenido de la propuesta consultará a los catalanes «pacíficamente. Con la ley en la mano».