Premio a un escritor conciliador

La Voz

ESPAÑA

BENITO ORDÓÑEZ

Madrid, Madrid, Madrid Amin Maalouf recibe el galardón Antonio de Sancha de la Asociación de Editores

20 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El escritor libanés Amin Maalouf recibió ayer el Premio Antonio de Sancha que concede la Asociación de Editores de Madrid como reconocimiento a una trayectoria literaria que siempre ha comulgado con la diversidad cultural y con la reconciliación entre occidentales y orientales. Criado en una familia árabe y católica, el autor de León el Africano destacó, en un discurso teñido de tristeza y escepticismo, que «la humanidad ha tomado un camino equivocado y resbaladizo». El novelista se mostró muy preocupado «por el tremendo, profundo, sangriento y destructor deterioro experimentado en las relaciones entre ambos mundos. Occidente se ha comportado con arrogancia e insensibilidad, y ha demostrado ser incapaz de difundir sus valores más allá de su zona de influencia cultural inmediata. El mundo árabe-musulmán, por su parte, parece incapaz de pensar en el futuro, incapaz de encontrar su lugar en este siglo, anclado en su ésteril apego al pasado, sumido en la desesperanza». Amin Maalouf concluyó que cada vez resulta más difícil construir puentes entre estos dos continentes, «enttre estas dos orillas borrosas». El premiado tampoco quiso pintar un panorama exageradamente pesimista, y aseguró que la construcción europea sigue siendo uno de los avances políticos más estimulantes e innovadores de toda la historias de la humanidad En los años anteriores, han sido premiados, entre otros, el ex director general de la Unesco Federico Mayor Zaragoza , el ex ministro de cultura francés Jack Lang y el ex presidente de Uruguay Julio María Sanguinetti . Maalouf regresará, probablemente, al mercado editorial en la próxima primavera con un libro que habla de la historia de su familia. Además, en las últimas fechas se han publicado todas sus novelas en formato bolsillo, desde Las cruzadas vistas por los árabes hasta El amor de lejos . El mundo enigmático de Tàpies»» El artista catalán Antoni Tàpies presentó las catorce obras que desde ayer se pueden visitar en la galería Soledad Lorenzo, una piezas elaboradas en el verano pasado, en su casa cercana a Montseny, que conservan una sutileza e intriga que arrastra al espectador a un mundo atractivo y enigmático. La exposición muestra un Tàpies que ha vuelto a recurrir a las cruces, las letras y las palabras para dar pistas sobre lo que quiere transmitir. Sin embargo, el artista aconsejó a los periodistas que no busquen una explicación del mundo en sus cuadros, ya que esa es tarea de quien contempla su obra, del público. Su obra reciente destaca por la gran presencia física de los cuadros. El artista concibe el espacio pictórico como una superficie que funciona a modo de muro o pared, sobre la que aparecen cruces, líneas, números o letras (a menudo la 'A' y la 'T', iniciales de su nombre). Durante la presentación, Antoni Tàpies reconoció la influencia de la filosofía india y, en especial, de la china en su producción, algo que, según él, le ayuda a comprender la cultura de occidente. El ex jesuita Vicente Ferrer , conocido por su gran labor humanitaria al frente de la fundación que lleva su nombre, ha querido plasmar su vivencias más memorables al lado de los desfavorecidos en el libro El encuentro con la realidad (Planeta). «Nada en este mundo existe si no tiene un cuerpo». Así comenzaba el barcelonés su conferencia de prensa ofrecida ayer a los medios. Para explicar uno de los muchos sentidos de la vida Ferrer anima a las personas a que se pregunten cuál es el sentido de su cuerpo, de sus sentidos. «El ser humano es importantísimo y la mejor manera de demostrar esto, que parece una obviedad, es darse cuenta de que todo lo que hay en la tierra está hecha para el hombre». «Para llegar a la máxima comprensión del ser humano no hay que tener microscopios ni máquinas sofisticadas, basta con usar la razón», apuntó el autor del libro.