La reforma de la M-30 empezará en el plazo de un año y acabará en el 2007

Lorenzo Calonge MADRID

ESPAÑA

BENITO ORDÓÑEZ

El Ayuntamiento de la capital licitará 20 actuaciones por valor de 23 millones de euros La titularidad de la autovía pasa del Ministerio de Fomento al consistorio

01 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento de Madrid firmaron ayer un acuerdo por el que la Administración central autoriza al Gobierno local a convocar los concursos para realizar los estudios previos de la reforma de la M-30. La Casa de la Villa licitará 20 proyectos de actuación sobre la autovía de circunvalación, por importe de 23 millones de euros, una cantidad que aportará el Consistorio. Si se cumplen los plazos previstos, la primera intervención tendrá lugar «de hoy en un año (por ayer)», de forma que la obra pueda estar finalizada en esta legislatura. El documento suscrito recoge también la disposición de ambas partes a traspasar al Ayuntamiento la titularidad de la M-30, un trámite que, según explicó el ministro, Francisco Álvarez Cascos, deberá ser ratificado por el Consejo de Ministros y que, aparte de la cesión formal, contemplará también «una importante dotación presupuestaria» por parte del departamento que él dirige. Cascos indicó que este acuerdo satisface la «urgencia» que el Consistorio tiene de licitar las asistencias técnicas de los proyectos de obras que se acometerán en la M-30 para que todos los trabajos estén terminados en 2007. Aclaró que, de esta forma, Fomento les «deja empezar a trabajar» en tanto «se materialice material y jurídicamente» el traspaso. Respecto al plan de reforma que tiene previsto para la autovía de circunvalación, el regidor, Alberto Ruiz-Gallardón, aseguró que será «una remodelación completa» que, no obstante, «no significará el cierre de la M-30 durante su ejecución». Será, según señaló Gallardón, una intervención que «va a cambiar sustancialmente la ciudad de Madrid», cuyo objetivo es «cerrar las heridas» que la vía ha abierto en la trama urbana al tiempo que «se recupera la calidad de vida» de los vecinos que viven en torno a ciertos tramos, especialmente en la ribera del río Manzanares.