Aznar se niega a pactar

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

18 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La intervención de Aznar en el Congreso de los Diputados, ensañándose con Zapatero, confirma los peores augurios que señalan al presidente del Gobierno como un obstáculo de grueso calibre para que prospere un pacto entre los dos grandes partidos que evite una convocatoria de elecciones a la Comunidad de Madrid. Distintos prohombres de la política, la empresa y el propio PP son partidarios de presionar a Tamayo y Sáez para que entreguen sus actas, pero el Presidente Aznar quiere que se repitanlas elecciones cuanto antes. Dudosa legitimidad Varios son los argumentos que avalan la paz politica en Madrid, que pasa por evitar una nueva convocatoria electoral. En primer lugar, esta supondría la victoria de los ex-diputados del PSOE y la confirmación de que hay poderes que condicionan la vida democrática al margen del sistema. Segundo, la polémica sobre la legitimidad de esta «segunda vuelta» evitable perseguiría a Esperanza Aguirre a lo largo de la legislatura; y, tercero, una abstención significativa cabría interpretarla como un voto de censura a la clase política. «In vigilando» A propósito de la tragedia de Albacete vuelve a ponerse de actualidad la responsabilidad «in vigilando». Se acusa a Simancas y Blanco de haber consentido la presencia de Tamayo y Sáez en las listas del PSOE, aunque una acción preventiva excluyéndoles habría sido interpretada como un «golpe de autoridad» execrable. En el doble crimen de Albacete aparecen dudas similares: si Valdivielso, el director general de la Guardia Civil, conocía la situación de Peñafiel, ¿hizo lo suficiente para evitar el doble crimen?. Las familias creen que no.