EL MERCADO DE LA CORTE
27 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Para muchos progres madrileños, la presencia de la independiente Alicia Moreno -hija de Nuria Espert- al frente de la Consejería de Cultura era un síntoma del aperturismo de Ruiz Gallardón, capaz de hacer una política de suelo ultraliberal y, simultáneamente, respaldar una programación de izquierdas en el Círculo de Bellas Artes. En su línea de equilibrismo político, el candidato a la Alcaldía quiere sentar en el mismo equipo a Ana Botella y Alicia Moreno. Por cierto que el PSOE tampoco haría ascos a la incorporación de Moreno. Antidisturbios El programa de Ruiz Gallardón es un «abarcalotodo» que no repara en los daños colaterales. Madrid es un polo de atracción tan poderoso que puede frenar el avance de otras regiones. Galicia es líder en Moda-Confección, y al candidato del PP se le ha ocurrido prometer la creación de un «centro especializado en el sector Moda-Confección para las empresas que se localizan en la capital». El delegado Ansuátegui dice que si sanciona al Policía que golpeó ante las cámaras a una jóven, se queda sin antidisturbios. 6 de abri l La manifestación del próximo 6 de abril en Madrid será un termómetro definitivo para dictaminar la evolución del espíritu anti-belicista del electorado. En febrero, según reconoce el CIS, un 70 por ciento rechazaba la intervención de España en la invasión de Irak. El pueblo llano tiene oportunidad de ratificar sus posiciones, dando una gran lección de civismo que neutralice la campaña de demonización de las movilizaciones impulsada por el PP. También sería un bálsamo para la resquebrajada unidad de las fuerzas sindicales.