EL MERCADO DE LA CORTE
11 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.? Aznar le gusta sorprender, como ha demostrado con el inexplicable nombramiento de Elvira Rodríguez para Medio Ambiente. En la sucesión, sin embargo, tendrá que abandonar sus caprichos para someterse al veredicto de los dirigentes, que -dependiendo del resultado de municipales y autonómicas- pueden estar indignados o contrariados con su actual líder. De los hipotéticos delfines, Mayor es el españolista; Rajoy el fiel intérprete de Aznar y Rato el que mira el horizonte y se atribuye los éxitos económicos del pasado. Empresarios a favor ?a participación de España en la guerra de Irak está polarizando el debate público, como ya ocurriera en el referéndum sobre la OTAN. El empresariado está contento con la visión estratégica de Aznar, más atlantista que centro-europea. De acuerdo con sus colegas alemanes, los patronos españoles reclaman un «giro» de las políticas socialdemócratas hacia los postulados anglosajones que representa Aznar. Retorna en ciertos sectores el reproche de que Francia no nos resuelve el problema de ETA, y de que Alemania es un lastre. Botella avisa ?onforme se afianza en campaña, Ana Botella desvela sus profundas convicciones ideológicas. Por ejemplo, propone movilizar a jóvenes voluntarios para la asistencia domiciliaria a mayores; o diagnostica que la ausencia de vida familiar y una mínima cualificación provocan la existencia de vagabundos y marginados en la calle. La responsabilidad de lo público para proteger a los ciudadanos -el Estado benefactor-brilla por su ausencia. Si el PP gana en Madrid, seguro que las políticas sociales darán un giro espectacular.