Centro, Puente de Vallecas, Usera, Villaverde y San Blas son los distritos más castigados por la marea de delincuencia en Madrid. Allí es donde se produjeron el mayor número de homicidios en el 2002, una tercera parte del total. En la comunidad, Alcorcón encabezó la lista negra, con cinco muertes violentas.
08 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El resto de la capital no vive más tranquila, y mucho menos los lugares más prósperos. La colonia de El Viso, una de las que más millones de euros concentran por metro cuadrado, ha sido objetivo prioritario en los últimos meses de las bandas de cacos. A mediados de enero, por ejemplo, entraron en el chalé de Enrique Loewe, el dueño de una de las firmas más glamourosas de moda, y se llevaron 1.500 euros mientras el propietario de la vivienda, su madre y la empleada doméstica estaban en el interior. Días después, se repitió el mismo suceso en un domicilio cercano. Los autores de estos hurtos fueron, posiblemente, ciudadanos chilenos, especializados en este tipo de delitos. Cada mafia se dedica a una o a varias actividades delictivas, y cada actividad se desarrolla en una u otra zona, según sus características. Pérdidas de joyeros Por la gran concentración de turistas, en el distrito Centro resultan muy habituales los robos por el procedimiento del tirón. Otro tipo de hurto muy común en la almendra central es el de los cogoteros, que atacan a su víctima a la salida de los bancos, después de que un miembro de la banda, con buena presencia y bien vestido, haya identificado al objetivo dentro de la entidad bancaria. En los distritos de Salamanca, Chamberí, Chamartín, Usera o Villaverde se ha disparado en los últimos años el número de alunizajes en joyerías. Tanto que la Asociación de Joyeros, Plateros y Relojeros de Madrid se han reunido en varias ocasiones con el Delegado del Gobierno, Francisco Javier Ansuátegui, para tratar de buscar soluciones a este problema. «Llevamos dos años sufriendo una media de cien atracos y alunizajes, que suponen unas pérdidas económicas de unos nueve millones de euros», asegura el secretario general del gremio en la comunidad, Armando Rodríguez. Según fuentes policiales, esta actividad delictiva es desarrollada por las mafias chilenas, famosos por su extraordinaria violencia. El peligro de Lavapiés Uno de los barrios más conflictivos es Lavapiés, donde dos grandes bandas están convirtiendo la zona en territorio comanche. Son los chicos del pegamento: adolescentes excluidos de la sociedad (muchos de ellos sin familia) que se pasan el día drogados después de esnifar el olor del pegamento. Alguno ha sido detenido más de 50 veces, pero su condición de menores les convierte en impunes. Cada día se producen una media de cinco robos y tirones, un lastre para la seguridad ciudadana del barrio. Fuera de la capital, las poblaciones de la periferia, sobre todo las sureñas (Leganés, Fuenlabrada o Parla), padecen los asaltos a los polígonos industriales.La prostitución al aire, en manos de las mafias rumanas y subsaharianas, es uno de los grandes debates a los que se lleva enfrentando Madrid en los últimos años. Se calcula que unas 30.000 mujeres ejercen esta actividad en lugares públicos de Centro, Villaverde, Carabanchel, Fuenlabrada o, como caso más evidente, en la Casa de Campo. Esta práctica ha traido más de un problema de seguridad ciudadana entre las meretrices y los vecinos de la calle Montera o la zona de Cuzco, por ejemplo.Otros delitos, por sus características, no tienen un lugar concreto de desarrollo, como el robo de vehículos, el saqueo de cabinas telefónicas o la venta de discos compactos piratas en el famoso top manta.