Don Quijote cabalga por la Gran Vía

Pablo Carballo redac.madrid@lavoz.es

ESPAÑA

PACO CAMPOS

Gutiérrez Aragón presentó en Madrid su visión del caballero manchego, protagonizada por Juan Luis Galiardo

08 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

De La Mancha a Gran Vía El nuevo Don Quijote cinematográfico hizo su puesta de largo el jueves por la noche en la Gran Vía madrileña. Juan Luis Galiardo, el actor que da vida al ingenioso hidalgo en esta nueva versión de Manuel Gutiérrez Aragón, fue el protagonista en el estreno de la película, al que asistieron también otros intérpretes participantes en el filme, como Carlos Iglesias (Sancho Panza en la ficción), Emma Suárez, Fernando Guillén Cuervo y otros. Los protagonistas de la cinta se fotografiaron antes del pase con la candidata socialista a la alcaldía, Trinidad Jiménez, y con el jefe del partido, José Luis Rodríguez Zapatero. Espacios innovadores Más confuso que un paisaje de molinos le parecería al caballero andante la exposición que desde ayer alberga el Centro Cultural Conde Duque de Madrid. Se trata de «Espacios híbridos, arquitecturas virtuales», una muestra internacional que exhibe los proyectos de los diseñadores y arquitectos de vocación más vanguardista. Fotografías digitales, instalaciones interactivas, experimentos multimedia... Las nuevas tecnologías protagonizan estos innovadores espacios, que ayer fueron mostrados por varios especialistas y por el equipo barcelonés Konic Thtr, que forman Rosa Sánchez y Alain Baumann. Un peculiar libro-disco El músico vasco Diego Vasallo, que durante tantos años fue la mitad del dúo Duncan Dhu, presentó ayer en Madrid El cuaderno de pétalos de elefante, un conjunto de historias recogidas en formato de disco-libro que edita El Europeo. La obra, en la que colabora el productor Suso Saiz, recopila los dibujos y poemas que Vasallo ha elaborado durante los últimos años, y que, según reconoce su autor, «nunca nacieron con la idea d e formar parte de un disco». Dos formas de arte La Casa de América inauguró ayer una exposición que confronta dos formas de «arte político», dos visiones aportadas por el dominicano Jorge Pineda y el uruguayo Martín Sastre. Con sus creaciones e instalaciones, invitan al espectador a reflexionar sobre los nuevos desafíos que se plantean en el mundo actual. La retórica les permite ofrecer respuestas desafiantes: por ejemplo, Martín Sastre se imagina cómo sería un mundo sin Hollywood, y plantea como alternativa a la «fábrica de sueños» la primacía del videoarte latinoamericano. Jorge Pineda, por su parte, se aplica a la denuncia social, mostrando en sus obras escenas del desequilibrio entre la riqueza y la miseria, de la explotación infantil o de la amenaza de la deforestación.