El cine se transforma en literatura y el Museo Thyssen cumple diez años de existencia en la capital
07 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Inmigración en cine La editorial Ocho y Medio acaba de publicar el guión de Poniente, la última película de Chus Gutiérrez. Según la cineasta, «para explicar por qué escribí esta historia me tendría que remontar a mi infancia, a mis veraneos, a esos paisajes desérticos en los que empezó a surgir el plástico». Y añadió: «para mí, la inmigración es un problema de dimensión mundial de difícil solución, aunque Poniente abre una puerta y una mirada sobre esa gente». La realizadora cree que «mirar el presente es construir el futuro». Gutiérrez reconoce que entre el guión y el libro que ahora se edita hay muchas transformaciones, «ya que un guión es un esquema en el que estructuras la película, y éste que ahora se publica es del que nosotros partimos, aunque cambió en el rodaje y en la mesa de montaje». El libro se presentó ayer en Madrid. Cumpleaños en el Thyssen Con seis millones de visitas y una sucesión de exposiciones temporales memorables, el Museo Thyssen cumple con brillantez su primera década de existencia. Desde que abrió sus puertas el 8 de octubre de 1992 a la sombra del Prado es un lugar de referencia en el planeta mundial del arte. Sus gestores han sabido complementar su oferta permanentemente, una de las mejores colecciones de arte de todos los tiempos, con una muestra de referencia protagonizadas por Macke, Kokoschka, Braque, Sisley o Morandi. Más de Goya El Museo Goya de la ciudad francesa de Castres atesora la mayor colección de arte español fuera de nuestras fronteras y, sin embargo, es casi desconocido entre los españoles, laguna que intenta subsanar la exposición que se inauguró ayer en la Fundación BBVA y que muestra una selección de las obras maestras de este museo. Cuadros tan representativos como Autorretrato y el retrato de San Francisco del Mazo, ambas de Goya, La Virgen con el niño de Murillo, el Alvar Velázquez de Lara de Zurbarán, San Agustín de Ribera y Retrato de de un hombre escribiendo, de Picasso, figuran entre las 55 piezas que se exponen en Madrid hasta el 1 de diciembre y, a partir del 18 de este mes, en la sala de la citada fundación en Bilbao. El Museo Goya de Castres, uno de los más importantes para estudiar la pintura española fuera de España, debe su nombre a las tres obras siginificativas de Goya que posee y que fueron donadas en 1894 por el hijo del pintor francés Marcel Briguiboul. En total, según Jean Louis Augé, conservador jefe del museo y comisario de la exposición junto con Alfonso Pérez Sánchez, el museo Goya de Castres, situado en un antiguo palacio episcopal del siglo XVII, acoge unas mil obras de arte español de las que se exponen en su sede algo más de cien y en la que predomina la pintura.