El elevado coste de la secesión vasca

Tomás García REDACCIÓN

ESPAÑA

La independencia no sería rentable para los vascos. Los vínculos empresariales con el resto de España y la necesidad de permanecer en la UE la desaconsejan.

02 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

«Los vascos no necesitamos a Madrid para nada», le espetó hace un año Xabier Arzalluz a un periodista polaco que le preguntaba por las consecuencias de una hipotética independencia de Euskadi. El plan soberanista de Ibarretxe parte de la premisa de que la secesión llegará mediante un proceso escalonado que no alterará la privilegiada situación económica, pero los analistas, apremiados por la oligarquía empresarial vasca, comienzan a difundir estudios que ponen de manifiesto un coste quizás imposible de pagar. Y que dan la razón al ex lendakari Leizaola que, a la pregunta de qué supondría la existencia algún día de un Euskadi independiente, respondió: «Cien años de pobreza». 1 ¿Cuál es la situación económica del País Vasco? Ha superado la reconversión de una industria en declive y actualmente representa uno de los focos más competitivos de la UE. La renta per cápita supera en un 20% a la media española y las cifras de crecimiento, exportaciones y desempleo son mejores que las del resto del Estado. 2 ¿Cuál es la dependencia de la economía vasca respecto al resto de España? Analizando las veinte principales empresas de cada una de las tres provincias vascas se puede concluir que el comercio exterior representa un 61% del PIB y más de la mitad de las ventas se realizan en España. Además, el mercado español abastece el 70% de sus importaciones, sobre todo materiales intermedios para la industria y alimentación. Este grado de dependencia es superior al de Cataluña y se podría decir que cuando España va bien, Euskadi va muy bien, pero cuando España va mal, Euskadi se resiente más. 3 ¿Sería posible compaginar secesión y permanencia en el seno de la UE? El nacionalismo sueña con un eje Vitoria-Bruselas al margen de Madrid, pero no es tan fácil. Un País Vasco independiente quedaría automáticamente al margen de las instituciones comunitarias. Posteriormente debería negociar su ingreso, pero es de prever que tanto Francia como España ejercerían su derecho de veto. Por sí sola, la UE jamás avalaría la aplicación de la autodeterminación en uno de sus territorios. Por un lado, y de acuerdo con sus tratados, debería admitir que en ese Estado no existen suficientes libertades democráticas, y en consecuencia, tendría que expulsarlo. Además, abriría la vía para medio centenar de regiones con ambiciones separatistas. 4 ¿Podría subsistir el País Vasco fuera de la UE? Los aranceles medios de la Unión Europea a la importación se sitúan en torno al 2,5%. En su informe Los costes de la secesión , el catedrático de Economía Aplicada Mikel Buesa estima que el incremento de los precios obligado por esas barreras de entrada haría caer las importaciones en un 3%. 5 ¿Qué desembolsos añadidos debería de hacer el Gobierno vasco? El coste de la Ertzaintza, un eventual ejército, la administración de Justicia, un servicio diplomático y todos los bienes -aeropuertos, puertos y demás infraestructura- propiedad del Estado. Además, la Administración vasca debería hacer frente al coste de la Seguridad Social y las pensiones, que crecen a una tasa del 8%. Euskadi tiene una de las tasas de natalidad más bajas de Europa. En unos años, la denostada caja única española podría ser añorada por Vitoria. 6 ¿Qué dice el empresariado vasco? El corazón, mayoritariamente nacionalista, y la cartera del empresario vasco caminan en direcciones contrarias. El Círculo de Empresarios ha solicitado al Parlamento un estudio sobre el denominado «coste de la no-España» y ha mostrado su preocupación por la situación de incertidumbre generada por Ibarretxe.