El «Petrel I» llegó ayer a Vigo con los 630 kilos rescatados del «Río Caribe» y sus cuatro tripulantes detenidos.
25 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Dos mil trescientos setenta kilos de cocaína de gran pureza, perfectamente sellados y embalados, descansan en el fondo de la fosa atlántica, a 4.600 metros de profundidad y 700 millas al oeste de Mauritania, rodeados de calamares gigantes y peces abisales, a bordo del palangrero venezolano Río Caribe . Las cuatro personas que formaban la tripulación y los 21 fardos con 630 kilos de droga que pudieron extraer los agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera, antes del hundimiento, llegaron ayer a Vigo a bordo del buque de la Agencia Tributaria Petrel I y fueron posteriormente transportados por carretera hasta Madrid, para ser puestos a disposición de la sección cuarta de la Audiencia Nacional. Los venezolanos Carlos A., de 43 años; Ramiro C.P., de 41 y los españoles afincados en Venezuela Adolfo M.M. y Santiago V.S. de 41 y 52 años y originarios de Granada y San Sebastián, bajaron del barco al mediodía, esposados, enfundados en monos grises y cubriéndose la cara con los brazos. Posteriormente los 21 fardos fueron extraídos de las bodegas y extendidos sobre cubierta. Cada uno contenía treinta paquetes de un kilo de cocaína prensada, procedente algún laboratorio de la selva venezolana. Para que no hubiese dudas, los reporteros gráficos pudieron no sólo fotografiarla, sino incluso olerla y tocarla. Embarcación nodriza El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Alejandro Millán, y el director adjunto del S.V.A., Ignacio González, recibieron en el muelle del Areal a la tripulación del Petrel tras una larga espera y bajo un sol de justicia. Este último explicó que el departamento que dirige sospechaba desde hace cinco años que el Río Caribe se dedicaba a transportar cocaína desde Venezuela hacia Europa. Ignacio González también explicó que el pesquero era un buque nodriza que tenía previsto repartir la cocaína entre otras embarcaciones en alta mar. Aseguró no obstante que la operación está cerrada y que no habrá más detenciones en tierra. Indicó además que los detenidos no tienen relación alguna con las redes gallegas.