Un «dandy» bajo en calorías

La Voz

ESPAÑA

J. L. PINO

18 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

: POP DE VISA ORO. Bajo esa tenue luz violeta que tan bien le sienta apareció en el escenario del Conde Duque Brian Ferry, galán del pop lujoso, cantante de Visa Oro, perenne portador de un glamour veraniego estilo Don Johnson, que presentaba al público madrileño las canciones de su nuevo disco, Frantic. Y comenzó con un homenaje al maestro Bob Dylan, versionando a su manera It's all over now baby blue, para luego ir desgranando su repertorio propio, envuelto en un manto sonoro sólido y rico en matices. Ferry se conserva bien y siempre tiene una sonrisa en la recámara; recurre al gesto próximo de ese empleado de banca del que uno sabe que terminará embaucándole para firmar la hipoteca. Es pura elegancia el ex de Roxy Music, y ahí reside la clave de su punch escénico: con su interpretación de Slave to love derritió al personal; sólo le faltaban el champán y las fresas para construir una escena nupcial. Y, tal vez, en su virtud está su defecto, pues a medida que su música adquiere prestancia, pierde energía; cuanto más correcto, menos sabroso. Así es Brian Ferry, un dandy bajo en calorías, descafeinado, capaz de deleitar al público y dejarlo luego con la miel en los labios cuando le pedía por aclamación que cantase Avalon. No la cantó. Hizo escasamente una hora y cuarto de música y se fue como con prisa. Sería la hora del yogur desnatado. : UN ESPERADO REGRESO. ¿Recuerdan El pico y La estanquera de Vallecas? Dos clásicos del subgénero cinematográfico que indagó en los mundos marginales a comienzos de los ochenta. Pues bien, el autor de ambas, Eloy de la Iglesia, ha regresado al cine casi dos décadas después para llevar a cabo un viejo anhelo: hacer una película a partir de la novela Los novios búlgaros, de Eduardo Mendicutti. Sus querencias no parecen haber cambiado: «Sí, sí, en esta película también hay retrato social: hablo de inmigración y de homosexualidad», explica el cineasta. Tiene para ello el apoyo -moral y económico- de sus amigos Pedro Olea y Fernando Guillén Cuervo, quien es además el guionista y el actor principal de la película, junto con Pepón Nieto. De la Iglesia rueda estos días en Madrid y, ya en agosto, se trasladará con el resto del equipo a Sofía, localización de la parte búlgara del filme. : MAESTROS DEL JAZZ. Mientras sus compañeros de Calle 54 tocan esta noche en Conde Duque, el pianista Michel Camilo imparte un curso magistral, organizado por la Sociedad General de Autores, en el que instruye a los participantes en las técnicas, armonías y arreglos que caracterizan a ese género en constante crecimiento que es el jazz latino. El compositor dominicano -ganador de un Grammy Latino en el 2000 por su álbum junto al guitarrista flamenco Tomatito- tiene como compañeros de «estrado» en estas excepcionales clases al bajista Anthony Jackson y al percusionista Horacio «El Negro» Hernández.