España renueva alquiler al tío Sam

B.A. CADAHÍA A CORUÑA

ESPAÑA

EDUARDO ABAD

El nuevo convenio militar permite a Estados Unidos seguir usando sus bases en la Península hasta el 2010 Defensa deja claro que EE UU no posee bases en España. «Son españolas. Los americanos sólo tienen facilidades de uso logístico y operacionales», asegura. Hasta 1992, las tropas estadounidenses podían operar en cuatro recintos militares de la Península: Zaragoza, Torrejón (Madrid), Morón de la Frontera (Sevilla) y Rota (Cádiz). En la actualidad, sólo tienen unidades en las bases andaluzas, pero el convenio de seguridad firmado la semana pasada permite el uso de las otras dos «en ocasiones puntuales».

14 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La cooperación militar entre EE UU y España se remonta a 1953. Desde entonces, los dos países han renovado sus contratos de alquiler de suelo español en una serie de convenios que, con el tiempo, han ido limitando el espacio para las tropas americanas. Entre otras novedades, el convenio establece la reducción de mil militares entre los autorizados con carácter permanente en la base naval de Rota, si bien se mantiene la cantidad conjunta máxima de 8.110 efectivos civiles y militares, y se suprime la presencia en Zaragoza y Torrejón. Un cambio notable, si se tiene en cuenta que en 1988 la base de Torrejón contaba con la mayor pista militar de aterrizaje de Europa (unos 4.000 metros) y estaba asentada sobre una superficie de 1.320 hectáreas, en las que trabajaban 4.507 militares y 685 civiles. Los portavoces del Ejército español se esfuerzan en dejar claro que el actual convenio establece que se trata de instalaciones bajo soberanía española, de utilización conjunta, y que EE UU debe solicitar siempre permiso a España para emplearlas en sus acciones, como ocurrió en el caso de la guerra del Golfo (en 1991) y en el reciente conflicto bélico de Afganistán. El nuevo convenio, que sustituye al firmado por Washington y Madrid en 1988, tendrá vigencia hasta 2010. El acuerdo tiene una serie de disposiciones sobre seguridad, en consonancia con las nuevas circunstancias originadas en la escena internacional tras los atentados contra Estados Unidos. Además, se adoptan medidas de protección para las escalas de buques y aeronaves estadounidenses en España. El punto más polémico afecta a la cooperación en inteligencia militar, ya que se autoriza que los servicios de investigación criminal estadounidenses actúen en territorio español con sus homólogos de las Fuerzas de Seguridad del Estado.