El reparto de actores principales del sainete en que se ha convertido el viaje de González a Tánger se resume en cuatro, por orden de aparición: : Fernando Arias-Salgado. Embajador en Rabat desde agosto pasado y principal candidato a pagar los platos rotos. De su delegación partió, según fuentes oficiales, la noticia que ha puesto en jaque a buena parte del Ejecutivo de Aznar. : Pío Cabanillas. Portavoz del Gobierno. Principal sospechoso de dar credibilidad al tema y filtrarlo a la prensa. : Josep Piqué. Responsable de las relaciones Exteriores. Dijo, además, que había muchos indicios de que la noticia fuera cierta. Luego se vio obligado a pedir disculpas. : Jorge Dezcallar. Director del Centro Nacional de Inteligencia y último embajador en Rabat. La prensa marroquí apuntó ayer hacia él como principal responsable de lo ocurrido. Habría actuado, según esta versión, por orden del Ejecutivo de Madrid. Su misión habría sido «fabricar la falsa entrevista entre González y el primer ministro del país magrebí». El PSOE pidió ayer su comparecencia ante la comisión de Secretos Oficiales del Congreso.