Las autoridades judiciales francesas no admitieron en 1992 la demanda de extradición a España del ayer detenido Ángel María Cruz Arróspide por un delito de colaboración con los miembros del comando Goierri Costa. El ahora responsable de los taldes de reserva fue objeto de una petición de extradición a España que fue cursada a las autoridades judiciales francesas en octubre de 1989, pero que no fue admitida en 1992 porque los delitos habían prescrito, aunque la Fiscalía de la Audiencia Nacional no reconoció este argumento, pues su detención quebró el plazo de prescripción del delito. La petición de extradición, según las mismas fuentes, fue tramitada un mes después de su detención en Francia, el 26 de septiembre de 1989, país al que huyó el 15 de julio de 1988 para eludir la acción policial, al ser detenido, entre otros, el etarra José Miguel Latasa Guetaria. Las investigaciones determinaron entonces que Cruz Arróspide alquiló un bajo comercial en Hernani (Guipúzcoa), que serviría para la confección de artefactos explosivos, coches bomba y otros efectos. En dicho local los terroristas guardaron el material que les iba entregando la organización terrorista, los vehículos y una máquina troqueladora que habían sustraído. Los efectos fueron incautados posteriormente por la Policía y entre los que se halló explosivo amosal y tres pistolas. Las autoridades francesas no admitieron la solicitud de extradición a España de Cruz Arróspide y ante esta negativa, la Fiscalía de la Audiencia Nacional dejó abierta la posibilidad de pedir la extradición del imputado a un país que no fuera Francia al considerar que su detención rompió el plazo de prescripción del delito.