El ministro dice que el PSOE autorizó la operación

La Voz

ESPAÑA

20 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, afirmó ayer que el caso Ertoil procede de hace diez años «y no tiene nada que ver con el Gobierno del PP», y señaló que «probablemente tengan mucha más información sobre esas operaciones los que entonces gobernaban y dieron su autorización», en relación al PSOE. Piqué reiteró su «absoluta tranquilidad» al respecto, añadiendo que si no la tuviera habría dejado el Gobierno «hace tiempo». El ministro aseguró, además, que el proceso será largo y por este motivo pidió a los periodistas «un poco de paciencia». Los partidos de la oposición, por contra, exigieron el cese inmediato de Piqué. El portavoz de Justicia del PSOE, Javier Barrero, aseguró que «la importantísima mayoría» -diez votos a dos- con que la junta de fiscales de la sección encargada del caso Ertoil se pronunció a favor de que Piqué sea citado como imputado pone de manifiesto que su partido estaba «acertado» cuando solicitó que el ministro declarara ante el Tribunal Supremo y que había «presiones del fiscal general del Estado» para que esto «no fuera posible». El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares exigió al presidente del Gobierno el cese «inmediato y fulminante» de Josep Piqué. En declaraciones a Efe, Llamazares consideró que si Aznar no cesa a Piqué significará que «no sólo defiende, sino que comparte su actuación» por lo que, a su juicio, será «tan responsable o más» que el ministro respecto a los delitos que se le imputan. Además, Llamazares felicitó a la Junta de Fiscales por «haberse impuesto a las presiones de Aznar y del fiscal general del Estado» y haber «salvaguardado» los criterios judiciales. En este sentido, hizo un llamamiento a Jesús Cardenal, para que se guíe por los mismos criterios que la Junta y, de este modo, «no tengamos que lamentar una nueva escandalosa actuación por su parte».